Taiyaki: los peces comestibles que ves por todas partes

A medio camino entre el gofre y el helado, inundan las redes sociales. En España han aterrizado de mano de “La Pecera”.

El origen del taiyaki se ubica allá por el año 1909 en la pastelería Naniwaya de Tokio. Nació como un pastel de alubias dulces -frijoles azukis las llaman-, pero su fórmula se ha ido adaptando a los gustos de los diferentes lugares. Y es que después de su nacimiento japonés estos peces aterrizaron en Nueva York donde comenzaron a rellenarse de helado.

Fue allí donde los hermanos Luis y Miguel Aliff y Giuseppina Palladino los descubrieron y pensaron que podían funcionar en la capital. Hace apenas unos meses abrieron en el barrio de Malasaña este local de paredes con escamas de colores decorado por el estudio de interiorismo Mikä Møka.

Son conscientes de que la estética tiene un gran peso en su producto, pero ello no quita que cuiden el sabor y la calidad, de hecho fueron muchos ensayos antes de dar con la masa parecida al gofre con la que se hace la forma de besugo que puede ser de dos sabores: vainilla o chocolate. Pero es en el helado (soft, más cremoso de lo que estamos habituados) donde la variedad es infinita: nutella con vainilla, té matcha, chocolate y coco tostado, limonada rosa…y la carta irá variando regularmente. Los más clásicos tienen la opción de tarrinas y cucuruchos con los mismos sabores y topping de los taiyakis y una pequeña carta de bebidas en la que encontramos chai latte o capuccino infusionado con naranja entre otras.

Desde esta pecera defienden el helado como un producto para todo el año, por ello tienen takeaway, están trabajando en un “Kit de sofá” preparado para las tardes de manta y peli y envío a domicilio a corta distancia aunque prometen ampliar el radio.

La Pecera