Somos lo que comemos, visto a través de una serie de fotografías

Capturas de niños alrededor de toda la comida que ingieren a lo largo de una semana, así lo ha escenificado el fotógrafo Gregg Segal bajo el nombre de ‘Daily Bread’. Su fin es reducir la cantidad de alimentos procesados que comemos.

Imagina que apuntas en un diario todo lo que comes en una semana, y después eres fotografiado con toda esa comida alrededor. Así es el proyecto del fotógrafo estadounidense Gregg Seggal, que se ha propuesto concienciar a la sociedad sobre el daño que provocan los alimentos procesados en nuestra salud. Por ejemplo, en Estados Unidos más de un tercio de los adultos padece obesidad según el  Centers for Disease Control and Prevention (CDC).  Peor aún, las notas del CDC apuntan que también la sufre uno de cada cinco niños en edad escolar.

“Antes de que la globalización abrume las dietas regionales tradicionales, estoy abriendo camino en todo el mundo, pidiéndoles a los niños que lleven un diario de todo lo que comen en una semana”, apunta el fotógrafo en su página web. Una vez que termina la semana, retrata al niño con la comida dispuesta a su alrededor. El motivo de centrarse en ellos es porque los hábitos alimenticios se forman cuando somos jóvenes, duran toda la vida y, a menudo allanan el camino a los problemas de salud crónicos.

Segal considera que la dieta occidental incluye demasiados alimentos procesados, por ello su proyecto Daily Bread “presenta muchas comidas sencillas elaboradas con alimentos integrales que se pueden preparar en casa.”, explica. Cuando Segal viajó a India, fotografió a una niña llamada Anchal Sahni, que vive en una choza de aluminio con su familia en las afueras de Mumbai. A pesar de que su padre solo gana alrededor de $5 por día, el fotógrafo señaló que la dieta de Anchal, comparada con la de muchos niños de clase media que fotografió en India, era bastante saludable.

“En India es casi un símbolo de estatus permitirse comprar una Domino’s pizza, que cuesta alrededor de $13”, aclara Segal a Circa. En la otra cara de la moneda se encuentra Estados Unidos, pues el fotógrafo se dio cuenta que es más común entre los que no tienen mucho poder adquisitivo alimentarse a base de comida rápida, al ser más barata y fácil de conseguir. No obstante, Segal también visitó zonas como el sur de Francia o Sicilia, donde existe una cultura alimentaria muy asentada. Allí fotografió a niños con mucha comida fresca, saludable y casera.

Un estudio de 2015 realizado por la Universidad de Cambridge, examinó las dietas de casi 4,5 mil millones de adultos en 187 países y descubrió que las dietas más saludables en general se encontraban en: Chad, Sierra Leon, Mali Gambia, Uganda, Ghana, Costa de Marfil, Senegal, Israel y Somalia. Hasta ahora, Segal ha fotografiado niños en Malasia, India, partes de Europa y Senegal. “Todavía tengo que fotografiar en el Medio Oriente y creo que es importante incluirlo, porque muchos de los países del Medio Oriente tienen algunas de las tasas más altas de obesidad en el mundo, en gran parte debido al auge de las industrias de comida rápida allí”, ha dicho el fotógrafo al medio online. Más allá de eso, Segal quiere documentar a los Amish, así como a la cultura esquimal.

La idea de este proyecto viene de otro que el fotógrafo realizó con anterioridad, ‘7 Days of Garbage’, donde pidió a la gente que se fotografiara con la basura que habían generado durante una semana. “Durante el proceso me di cuenta de la cantidad de alimentos empaquetados que usamos, me hizo pensar en cuánta comida procesada y envasada compramos”, alarma Seggal, el cual espera que la gente tome conciencia y cambie su dieta al ver su nueva serie de fotografías.

 

www.greggsegal.com