Roostiq, de los Torreznos a la Pizza

Pizza Napolitana

Pasión por la comida, crear experiencias y buenos momentos alrededor de una mesa, son los ingredientes que han llevado a Roostiq a la cima. Y por supuesto su horno de leña napolitano.

Todo gira en torno al fuego en el Roostiq, el restaurante que ha revolucionado el barrio de Chueca. Con una propuesta a favor de la calidad del producto, y en una zona de Madrid en la que abundan los restaurantes de moda, ha conseguido encontrar su sitio gracias a sus torreznos y sus pizzas.  Como todo gran restaurante, Roostiq nace de la pasión : dos hermanos de Ávila amantes de la cocina y que disfrutaban haciendo grandes comidas en su finca para amigos y familiares. Con la intención de compartir esta pasión con los demás se lanzaron al mundo de la hostelería.

Con espíritu de asador, su parrilla de carbón y su horno de leña napolitano, colocado ladrillo a ladrillo por la familia napolitana Maglione, son los grandes protagonistas. Este equipamiento les permite trabajar sus productos con respeto, manteniendo su hidratación natural y con un acabado únicoProductos frescos y de primera calidad que vienen directamente de su finca de 150  hectáreas en Palazuelos (Ávila), en donde cultivan sus propias verduras y crían a sus animales en libertad. Su carta es reducida, pero al mismo tiempo variada, y no tienen ningún plato estrella, pues para ellos todos son igual de importantes y requieren la misma dedicación por parte de Carmen Acero, la jefa de cocina, Noel Tumaneng el parrillero y Jurgen Guerreri, maestro pizzero.

Roostiq

Entre los entrantes encontramos una amplia selección de embutidos como un plato de jamón de bellota, vertical de embutidos de bellota; otros productos de gran calidad como las Anchoas de Santoña o el Carpaccio de vaca; y por último aquí se incluyen sus Torreznos Roostiq, cortados en láminas finas y con una textura jugosa. Las verduras juegan un gran papel en la carta, como las Espinacas y recula brasa con huevo, los  Puerros confitados y brasa, las Alcachofas confitadas, las Acelgas en llama o la Ensalada cesar con pollo brasa; además de dos platos con el tomate como protagonista :  Tomate Roostiq y los Tomates cherries y albahaca. Dentro de sus segundos platos tenemos el Pollo Roostiq, Piñata de vaca a la brasa, Pluma de bellota a la brasa, o Lomo de salmón en horno de leña, entre otros platos que trabajan tanto en horno como en parrilla.

Torreznos

Alcachofas confitadas en aceites.

Lomo de salmón en horno

Llegamos a las pizzas que se han convertido en unas de las mejores de Madrid. El secreto está una vez más en sus hortalizas ecológicas que llegan directamente desde su finca. Eso, sumado a horno napolitano, que las mantiene a 485 grados, haciéndose en pocos minutos potenciando el sabor del producto y una masa crujiente : la Margarita, la Portobello con champiñones, la Rúcola y Jamón de Bellota, la de Enchilada de carne, la Guanciale y cebolleta, y la Burrata y tomates cherries. En cuanto a los postres caseros para poner el toque dulce al menú tenemos : tarta de queso, Brownie Black & White Valrhona, Piña de avión a la brasa y crema, Tarta de manzana y Tarta de limón con merengue.

Pizza Enchilada de carne

Pizza Rúcula

María Villalón fue la encargada de diseñar el espacio. La arquitecta y diseñadora de interiores traslado los procesos desde la obtención de la materia prima hasta que llega al plato final. Con esta idea el resultado es un estilo rústico, elegante y acogedor, que los diferencia de los restaurantes que les rodean. Nada más entrar encuentras una larga barra de coctelería en una zona más de copas, para después pasar a la zona de comedor en donde la cocina abierta es el centro focal, con su horno de leña presidiendo el lugar.

Roostiq

Roostiq

Roostiq se encuentra en la calle Aufusto Figueroa, en el barrio de Chueca, Madrid.

 

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