Refugeat, el libro con recetas y cultura de un campo de refugiados

Un proyecto que se adentra en las culturas de los pueblos sirio, somalí, kurdo e iraquí.

Refugeat es un proyecto que reúne el conjunto de recetas que Laura, Miguel y Manasés probaron en su viaje al campo de refugiados en Ritsona. Este trabajo ha sido posible gracias a la generosidad de un pueblo que comparte un trozo de su cultura al unir comida, costumbres e historias.

Laura Alfaya, Manasés Perales y Miguel Ángel Salcedo son tres compañeros publicistas que decidieron viajar al campo de refugiados de Ritsona (Grecia) para ayudar directamente en la causa, encontrándose de frente la difícil situación que viven los refugiados en la actualidad, personas de todo tipo, de diferentes partes del mundo, con culturas diferentes, obligados a huir de su tierra y hogar sin destino y con un futuro incierto. Con el paso del tiempo Laura, Manasés y Miguel se dieron cuenta que la gastronomía dentro del centro de refugiados era el elemento cultural más personal de cada residente en el campo. La cocina les une a sus raíces y les hace recordar la vida pasada en los hogares, cada plato tenía una historia porque detrás de cada receta hay siempre un secreto: un origen, un pasado o un futuro….

Por esa razón Refugeat es un proyecto que va más allá de un libro de recetas y contiene la cultura de un pueblo que ha perdido su hogar. Este libro se ha autofinanciado mediante el crowdfunding y ya ha superado los objetivos necesarios de presupuesto para convertirse en una realidad. Todos los beneficios del trabajo se donarán a la ONG que trabaja atendiendo a los refugiados en Ritsona donde acceder a los productos frescos básicos es muy difícil. La iniciativa ha recibido una buena acogida y ya ha presentado algunos de los platos presentes en el libro el tzatziki, el hummus o el fatayer, de la mano de los chefs Bárbara Buenache y Sergio y Roberto de Latasia. Con el auge de las cocinas de Oriente Medio y Próximo, Refugeat es la oportunidad perfecta para conocer de primera mano cómo son esas gastronomías y, sobre todo, conocer un pedacito de cada refugiado.