Queso!, un libro con las 50 mejores recetas de salsas de queso de todo el mundo

¿A quién no le gustaría pasar un año entero investigando sobre su comida favorita? Lisa Fain, amante incondicional del queso fundido no se lo pensó un momento…

A la autora de este libro le chifla el queso para ‘dipear’, pero se percató de que todavía no existía ningún recetario para elaborar este delicioso plato. Por esta razón, decidió embarcarse durante un año en la recopilación de las mejores combinaciones de esta receta que ha incluido en su nuevo libro QUESO!: Regional Recipes for the World’s Favorite Chile-Cheese DipPara quien no lo sepa, el conocido “Chile-Cleese Dip” o chile con queso fundido del que habla la autora, es un plato de queso caliente, suave y picante por los pimientos chile, de ahí el nombre, y es el más popular por sus capacidad para fundirse.

Antes de comenzar su “tour gastronómico del queso” Lisa dedicó varios días a leer e investigar en la biblioteca. Seguidamente se embarcó en un viaje alrededor de Texas, Nuevo México y Arkansas para probar recetas de ‘queso bowls’ en más de 100 restaurantes. Durante su recorrido tuvo la suerte de poder charlar con distintos cocineros acerca de sus trucos y costumbres según la zona en la que se encontraba y finalmente consiguió recopilar hasta 215 recetas.

Para Lisa, un día normal en su viaje comenzaba con un desayuno en su hotel a base de una ensalada insípida que conseguía “alegrar” con un poco de salsa. El truco para sobrevivir al consumo de tales cantidades de queso diario fue comer muchas verduras en algunas comidas como el desayuno. Antes de salir, continuaba su investigación, ordenaba todos los restaurantes a los que iba a ir y apuntaba los tipos de queso que consumía. Una vez que llegaba a los restaurantes, aunque le miraban con cierto desconcierto, pedía todos los platos elaborados a base de queso. Probó huevos rancheros con queso en El Paso, desayunó tacos “choriqueso” en Laredo y así sucesivamente en cada ciudad por la que pasó.

Cuando terminó su recorrido regresó a Nueva York y se dedicó a comprar cantidades diarias de queso americano, Monterey Jack, Muenster, Asadero y Velveeta, además de queso crema, queso cottage y hasta queso vegano a base de leche del almendras. Finalmente logró concentrar su libro en 50 recetas imprescindibles para cualquier amante del queso y a pesar de su dieta redujo su peso en casi 5 kg “probablemente por transportar tantos kg de queso a diario” como afirma la autora.


QUESO!: Regional Recipes for the World’s Favorite Chile-Cheese Dip