’Prueba el cielo’: el postre más ligero del mundo hecho con un 96% de aire y que pesa solo un gramo

El estudio de diseño londinense Bompass & Parr aúna diseño, química y gastronomía para transferir las propiedades del material sólido más ligero del mundo a un dulce.

La cocina de vanguardia innova y avanza a la velocidad de la luz para sorprender y deleitar a los amantes de la buena mesa, pero en esta ocasión la cosa ha ido mucho más lejos. Los fogones han sido sustituidos por el laboratorio para crear el que es ya considerado como el postre más ligero del mundo y damos fe de que su elaboración, es más propia de un químico que de un cocinero.

El estudio de diseño Bompass & Parr, en colaboración con científicos del laboratorio Aerogelex de Hamburgo, presentaban el pasado mes durante el Ithra’s Ccreativity Season en Arabia Saudí un proyecto que fusiona la cocina con el más sofisticado diseño y la más pura química. Se trata de un merengue que consiste en un 96% de aire y cuyo peso se reduce a la sorprendente cifra de un gramo, obteniendo una ligereza que ha llevado a sus autores a bautizar el proyecto como prueba el cielo.

Foto vía @bompasandparr.

La base de la receta es el aerogel, un producto inventado casualmente (como casi todos los grandes descubrimientos del mundo de la ciencia) en los años 30 por el químico Samuel Kistler. El estadounidense hizo una apuesta con un colega sobre quién sería capaz de reemplazar el agua por gel con aire, de modo que inventó el aerogel que posee de un 95 a 98% de aire siendo considerado el material sólido más ligero del mundo.

Lo que han hecho desde Bompas & Parr ha sido emular el proceso de fabricación de este material para crear su postre. Para ello, emplearon las proteínas globulares que se encuentran en las claras de huevo para dar lugar a un hidrogel que se fundió en un molde sumergido previamente en un baño de cloruro de calcio y agua. El líquido del merengue fue reemplazado por dióxido de carbono líquido que mediante un proceso conocido como ‘secado supercítrico’ se convertiría en un gas que finalmente se elimina, dejando al postre literalmente en su esqueleto original.

Foto vía @bompasandparr.

En definitiva: 96% de aire, el peso de un gramo y un sabor que todavía es una incógnita. Estos  son todos los datos que sabemos sobre el etéreo postre cuyo bocado es, tal y como afirman sus creadores, «como comer un trocito de aire dulce«.

www.bompasandparr.com