Primitive Contatto o cómo sentir la comida con las manos

Con motivo de la Barcelona Design Week, las diseñadoras Elsa Yranzo y Giulia Soldati han organizado una experiencia gastro-artística con la que disfrutar de la comida desde otro punto de vista; el tacto.

La actividad Primitive Contatto, que tendrá lugar en Casamitjana 15 (un proyecto muy especial que comparte Elsa con su padre) el 6 de junio, propone interactuar durante un par de horas con los alimentos. Se trata de observar cómo cambia nuestra relación con la comida cuando dejamos a un lado los objetos que crean una distancia entre el cuerpo y los alimentos, como los utensilios y los platos, y empezamos a disfrutarla con las manos y los dedos.

La primera parte de esta experiencia consiste en una charla, llamada Primitive Food, que te inspira y te lleva a reflexionar sobre la necesidad del ser humano de volver a conectar con la naturaleza, con la tierra y con nuestro reino sensorial. Hoy en día, el auge de las nuevas tecnologías y la carrera por conseguir la perfección sea como sea, han abierto una brecha enorme con el concepto de realidad. “Los alimentos imperfectos y no convencionales pueden esconder la belleza de lo natural, de lo auténtico”, dice Elsa en una entrevista anterior para FUET.


Tanto Elsa como Guilia, buscan proporcionar un nuevo enfoque a la materialidad de los alimentos, proponiendo nuevas formas de preparación y consumo de alimentos. Con el objetivo de llegar a la esencia de la relación entre humanos y alimentos. Por eso, las diseñadoras proponen esta experiencia con la intención de eliminar esas barreras que ponemos cada día. De esta manera, podremos percibir la comida de forma directa y sensorial con unas magnificas herramientas que sí nos harán sentir de verdad; nuestras propias manos.

El tacto es un sentido muy importante para comer ya que con las manos podremos sentir en la piel las texturas, la temperatura y consistencia, incluso antes de llegar a nuestra boca. Utilizamos la mano como herramienta que guiará los ingredientes hacia la palma, la muñeca y las yemas de los dedos, para que todos estos nos provoquen sensaciones táctiles diferentes. Y es que, en la gastronomía, el tacto es un sentido tan importante como el gusto y el olfato, y gracias a él podemos llegar hasta el corazón de la tierra, de los ingredientes y de todo lo que hay detrás de un simple alimento.

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