Pinsa, el antecedente de la pizza

El madrileño restaurante Siracusa rescata una antigua receta como punto de encuentro gastronómico entre Sicilia y Nueva York.

Siracusa se sitúa entre el estilo de vida americano y la tradición siciliana. Es un desenfadado punto de encuentro entre culturas, que ya desde el origen de sus nombres tienen mucha diferencia; Syracuse, ciudad universitaria desde 1870 en el estado de Nueva York y Siracusa, en Sicilia, centro cultural de la Antigua Grecia.

Esta nueva propuesta gastronómica, es una iniciativa de dos viejos amigos; David Cappoto y Mark Heffron y se caracteriza por su gusto por los encuentros alrededor de una mesa y por su plato estrella, la pinsa. Se trata de una antigua receta que dio origen a la pizza y que se elabora con una masa más ligera y crujiente. Sobre ella, al igual que en su versión más moderna, se puede disfrutar de los mejores productos, embutidos, carnes y pastrami.

La describen como, “una masa perfecta sobre la que se sirve un plato gourmet con los mejores ingredientes”. Se prepara con una mezcla de harinas vegetales naturales, de soja, arroz y trigo, combinada con aceite de oliva virgen. Resultando en una base más ligera y crujiente, con una fermentación que alcanza las 72 horas y resulta más digestiva.

Para completar la experiencia en Siracusa, se recomienda probar las demás delicias que se encuentran en su carta “De Sicilia a Nueva York”, como los Spaguettis Meatballs con un toque picante y bechamel, o la melosa Ternera Estilo Siracusa cocinada en su propio jugo.

Para los que estéis interesados en conocer a la predecesora de la pizza, no dudéis en reservar a través de su página web o contactar algunos de sus teléfonos. Siracusa también está disponible para eventos y reservas de grandes grupos.