#PescarDerechos, el arma contra la discriminación de género en la industria del pescado

Foto: Anmupesca

La campaña combate la brecha salarial, la temporalidad y los contratos temporales, que afectan especialmente a las mujeres.

El trabajador del sector del pescado se adjudica el salario más bajo dentro de la industria de la alimentación. Y por si esto fuera poco, la desgracia para el sector femenino no termina aquí. Del total de mujeres, que ocupan un 60% de los empleados del sector del pescado, solo la mitad trabajan a jornada completa con un contrato indefinido. De hecho, el 77% de los contratos parciales pertenecen a mujeres, así como el mayor porcentaje de temporalidad, que alcanza el 28,2% frente al 17,1% de los hombres. Además, la situación se extrapola al aspecto económico: las mujeres perciben salarios inferiores con una brecha salarial del 29,7%.

Tras conseguir mejoras en el sector cárnico, CCOO centra todos sus esfuerzos en la industria del pescado, industria que a pesar de facturar más de 6000 millones de euros permite situaciones como las mencionadas anteriormente.

El origen de la campaña tuvo lugar a finales de septiembre en Vilagarcía de Arousa (Pontevedra) donde el sindicato pudo constatar la verdadera situación del sector y confirmar la necesidad de actuar, lo que llevó al lanzamiento de la campaña #PescarDerechos.

Según CCOO, el hecho de que la industria del pescado sea un sector con una plantilla primordialmente femenina incide directamente en su posición de liderazgo como el sector de alimentación con mayores niveles de precariedad. Esto se debe en parte a la disparatada idea de que el salario de la mujer complementa al del hombre, lo que se refleja en unas peores condiciones laborales. Además las posibilidades para promocionar entre las mujeres son escasas, los cargos directivos ocupados por ellas representan solo un 18%. La mayoría se dedica fundamentalmente a limpiar pescado, un trabajo duro y poco valorado.

CCOO, a través de la campaña #PescarDerechos y con el fin de conseguir una mejora en la industria, vigilará que las empresas de trabajo temporal no cometan abusos en la contratación, denunciará a subcontratas, tomará acciones legales ante situaciones de discriminación salarial así como promoverá que se realicen reclamaciones de cantidad para las personas a las que les pertenezcan por antigüedad tal como indica el convenio de UGT y CIG. Asimismo, las empresas deberán implementar planes de igualdad y de mejora de las condiciones laborales.

Esperemos que esta pesca sea fructífera.