Òleum y su menú más surrealista en homenajea a Gala y a Dalí

Como dijo el pintor español: “la belleza será comestible o no será”. Una frase que el restaurante del MNAC se ha tomado al pie de la letra para crear una carta inspirada en el artista y en su musa.

Ahora que el Museo Nacional de Arte de Catalunya (MNAC) reivindica el papel artístico de Gala más allá de musa y esposa de Dalí, con una exposición titulada ‘Gala Salvador Dalí’, su restaurante Óleum no ha podido dejar pasar la oportunidad de presentar algo único y adentrarse en este amplio universo creativo. Por ello, ha creado un menú degustación daliniano inspirado en el genio surrealista, con una particular mirada a Gala. La carta ha sido creada por la chef Fina Puigdevall del restaurante Les Cols y estará disponible hasta el 14 de octubre. Un plan perfecto para completar la visita al museo o para conocer más de cerca una de las obsesiones del pintor: la comida.

Salvador Dalí, que a los 6 años quería ser cocinero, siempre ha tenido una relación muy estrecha con la gastronomía. Empezando por su habitual método de expresión, que se basaba en incorporar instrumentos y alimentos en sus obras (a menudo solo comprendidos por el propio pintor), hasta el libro de cocina, Les Dîners de Gala (las cenas de Gala, en castellano), que publicó el pintor en 1973. Él mismo decía que la pintura y la cocina tienen mucho en común, ya que, cuando haces un plato añades un poco de esto y de lo otro, como en un cuadro. Su amor por la buena mesa también le hizo afirmar que los surrealistas son comida de calidad, como el caviar y pensaba que la carne gelatinosa es la verdadera causa del sentimentalismo.

Y es que, con el amor de Dalí por la comida y su pasión por el arte, el restaurante ha creado un menú surrealista con platos como su “queso tou de til-lers, mermelada de frambuesa y frambuesas liofilizadas” de textura flácida, inspirada en los famosos relojes derretidos de Dalí. Pintura que, como él mismo explicó, se le ocurrió después de una cena terminada con un trozo de camembert. Y así, una carta repleta de originales creaciones que, antes de comértelas, no dejarás de observarlas cual obra de arte.