OleMole: comida mexicana auténtica y personalizable en la calle Génova

Este restaurante rescata la tradición de una de las gastronomías más populares, fusionándola con las tendencias más modernas. Libre elección de ingredientes, opciones veganas y posibilidad de envío a domicilio.

Disfrutar comiendo con las manos en el corazón de Madrid en un ambiente acogedor, moderno e informal. Con este propósito nace OleMole, un restaurante mexicano que apuesta de lleno por la comida tradicional del país azteca, conjugándola con un espíritu cosmopolita, fresco y acorde con los nuevos tiempos. No faltan los burritos, los tacos ni las quesadillas. Tampoco los nachos, los frijoles negros ni la salsa chipotle. La esencia de la gastronomía mexicana más popular impregna el diáfano local ubicado junto a la plaza de Alonso Martínez, entre el barrio de Chamberí y Malasaña. Un pedacito de Jalisco, Michoacán o Chiapas en uno de los distritos más concurridos de la capital.

Si hay algo de lo que son conscientes en OleMole, es de que cada persona es diferente. Horarios distintos, gustos dispares, preferencias contradictorias… Teniendo en cuenta esta realidad evidente e incuestionable, y con el objetivo último de satisfacer las necesidades y las exigencias de todos y cada uno de sus clientes, el restaurante ha creado una opción de menú personalizable. Una alternativa sinónimo de deleite que parte de la idea de que no hay nadie mejor que el propio comensal  para saber lo que le gusta y lo que no.

El primer dilema consiste en seleccionar una de las siguientes 5 opciones: burrito, quesadilla, tacos, ensalada o desnudo. Una vez escogido el formato, llega la hora de elegir los ingredientes que le queremos añadir. Son 6 las alternativas que nos proponen, desde ternera barbacoa hasta pollo con mole o a la parrilla, pasando por el guiso de cerdo más folclórico del principal destino turístico de América Latina, la cochinita pibil. Además, cuentan con una opción veggie (con extra de guacamole) y otra elaborada a base de tofu, especias, naranja y achiote. El último paso consiste en añadir ingredientes a la proteína previamente escogida, dentro de la amplia gama que nos ofrece el restaurante. Desde extras templados como arroz blanco o salsa de queso hasta otros fríos como jalapeños, guacamole o pico de gallo.

Conocedores y defensores de la gastronomía popular mexicana, las salsas son un imprescindible para acompañar los platos, por lo que la selección incluye seis tipos distintos. La crema agria o el tomatillo verde suave dan paso a las alternativas más atrevidas y picantes, tal y como nos avisan en el propio menú. La cocina mexicana, reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, se caracteriza además de por el picante, por una energía vibrante, una felicidad manifiesta y un atmósfera colorida. Compartir está a la orden del día, por lo que no podían faltar los totopos y los nachos en la carta. Por último, nada mejor que una margarita de lima o fresa para saborear el ambiente mexicano más paradisíaco y celestial.

El restaurante abre desde el mediodía hasta la medianoche todos los días de la semana (viernes y sábados hasta la una de la mañana). Precios asequibles, comida de calidad y un entorno urbano con carácter mexicano, donde existe la opción de hacer pedidos y recogerlos en el establecimiento o pedir online a domicilio.

www.olemole.com