Oda al huevo frito

Huevo frito por @prrfreckles

Cuando algo tan prosaico se convierte en un fenómeno de masas y una fuente de inspiración para diseñadores, creativos y artistas.

Los humanos llevamos alimentándonos de huevos desde comienzos de los tiempos. De hecho, hay evidencias arqueológicas que datan su consumo ya en la edad neolítica. Posiblemente fue un descubrimiento culinario basado en la prueba y el error, pero lo que sí está confirmado es que este alimento ha sido una fuente de proteína imprescindible en todos los lugares del mundo, independientemente de su cultura y religión, de la que precisamente es objeto de simbolismo y tradición.

Huevo frito por @lellopepper

Avanzando en el tiempo, para nuestros abuelos tan sólo existían tres formas ver el huevo: escalfado, frito y duro. Sin vueltas de tuerca. Y así la vida siguió durante años, sin que nadie se hiciera preguntas filosóficas sobre el huevo, más allá de si estuvo antes o después de la gallina. Pero ahora la cosa es diferente (todo lo es). En las cocinas del mundo, las aplicaciones culinarias de este alimento son innumerables y la fuerte influencia que tiene en todos los sectores y ámbitos de la vida también.

Huevo frito por @slaytanic70

Hoy en día el huevo abre su cascarón para dar forma a hoteles, inspirar exposiciones de arte, joyas, ropa, accesorios y todo tipo de elementos decoración. Huevos por todas partes. Además, con el auge de las redes sociales y el boom de instagram, el huevo se ha convertido en un objeto de culto y pasión, por el que nacen perfiles dedicados a coleccionar imágenes artísticas de este alimento. Y es que, hay que saber disfrutar de toda la creatividad de un huevo frito. Porque, depende cómo y quién lo mire, puede ser mucho más que clara y yema.

Huevo frito por @tasteofstreep

Huevo frito por @milesaldridge

Y ahora olvida todo lo que sabes sobre freír huevos y presta atención al truco que te proponemos para hacerlo perfecto. Luego tu decides si comértelo o utilizar tu imaginación para crear algo sorprendente.

1.Calentar la sartén a fuego medio. Extiende un poco de mantequilla o aceite en la sartén para cubrir. Si usas una bandeja antiadherente, la mantequilla o el aceite no son necesarios.

2. Una vez que la sartén esté caliente, rompe el huevo en el centro. De inmediato, deja caer aproximadamente media cucharadita de agua sobre una superficie expuesta de la sartén (no sobre el huevo) y cúbrelo con una tapa o placa.

3. Cocina el huevo, cubierto, alrededor de un minuto. Cocinarlo durante un minuto creará un huevo con una yema líquida. Si prefieres una yema más bien hecha, cocínalo durante unos dos minutos. Usa una espátula de goma para quitar el huevo de la sartén.

!Y listo!