Millenial pink, la tinta orgánica del aguacate

Fotografías de Sasha Arutyunova para The New York Times

El hueso de la fruta que tanto amamos es el encargado de teñir telas en tonos rosas, creando resultados imperfectos, irregulares e impredecibles.

Además del sabor y textura que tanto nos gusta, el aguacate tiene una parte súper útil que todos ignoramos y nos conformamos con sacarlo y desecharlo: el hueso. La fruta que ha sido un éxito entre los millenials tiene un doble uso, y es que es una excelente fuente de tinta. Ya os habíamos contado de las vainas que dan el color rojizo al Ruby Chocolate, y en esta ocasión os hablaremos del aguacate como tinta natural.

Para crear tinta vegetal procedente de esta deliciosa fruta, lo único que hace falta es el hueso, que contiene un líquido que al hervirse se convierte en tinta roja. Basta con lavar y secar los huesos, ponerlos a hervir en una olla y, mientras choquen unos con otros, la cáscara se irá desprendiendo y abriéndose, pintando el agua de rubí. Por supuesto, se debe dejar remojar durante varias horas para después agregar la tela húmeda que se irá tiñendo.Las tonalidades dependerán de distintos factores como la mineralidad del agua, el pH, la procedencia del agua, el tipo de tela, fibras vegetales, fibras animales, entre otros, creando resultados distintos, imperfectos e irregulares.

María Elena Pombo, diseñadora de moda e ingeniera de 30 años, es uno de los principales rostros interesados en la tinta vegetal, creando colecciones con todo tipo de desechos orgánicos como cáscaras de nueces, semillas de achiote, pieles de cebolla, y por supuesto, huesos de aguacate. Fundadora de Fragmentario, donde vende su ropa, experimenta con tintes y ofrece talleres de extracción de colores de alimentos orgánicos, tiene como objetivo ir despacio y crear una relación más reflexiva con lo que se consume.Su pasión por los tintes vegetales se dio por casualidad, ya que mientras ayudaba a su novio a escoger telas para un proyecto personal, se dieron cuenta que ninguna era de su total agrado. Al comenzar a crearlas ellos utilizando productos naturales, Pombo fue experimentando con cáscaras de cebolla y nueces, incrementando su curiosidad hacia los tintes naturales y descubriendo su nuevo amor por dar una segunda vida. En su última colección, utilizando huesos de aguacate y agua de distintas partes del mundo, los tonos varían entre el óxido, el rubor y el rosa, dando resultados impredecibles y variables.

Ahora cuando abras un aguacate, ya sabrás qué puedes hacer con él además de guacamole o cubrir una tosta.