Marta Muñoz-Calero: «La comida no solo tiene que estar deliciosa, si no también parecerlo»

Hablamos con esta estilista gastronómica sobre sus bodegones barrocos cargados de mensaje.

Aunque un espectacular sándwich de gominolas sea quien pose para ti, tú sigues siendo la estilista que decida qué estamos contando y cómo lo vamos a contar. Es el caso de Marta Muñoz-Calero, quien ha cambiado modelos por tartas y emparedados y el makeup por un buen sirope de arce, para hacer unos estilismos muy especiales: los gastronómicos. Hemos hablado con ella y nos ha contado todo sobre sus bodegones barrocos cargados de mensaje.

Dices que te fías de la gente a la que le gusta comer, ¿cómo ha influido la gastronomía en tu desarrollo como persona?

Desde pequeños mi hermano, chef de profesión y yo, hemos estado siempre dentro de la cocina con mi madre. Era el eje de mi casa y hemos crecido entre pucheros. A ella le encantaba no solo cocinar si no invitar a amigos todos los fines de semana y ponía unas mesas espectaculares. Mi madre había vivido en Inglaterra y había heredado esa forma que tienen los ingleses de recibir en casa. Colecciona plata antigua, cristalerias, vajillas maravillosas y siempre nos enseñó a que la comida no solo tiene que estar deliciosa si no parecerlo.

Marta Muñoz-Calero: «Mi madre había vivido en Inglaterra y había heredado esa forma que tienen los ingleses de recibir en casa».

¿Imaginas tu vida alejada de la cocina?

La verdad es que no. Con mi hijo tambien comparto la pasión por cocinar, comer y probar distintas cocinas cuando viajamos. Nuestro ocio y forma de vivir y disfrutar está muy ligado a la cocina.

¿Qué te lleva a ser estilista fotográfica?

Soy periodista y siempre he estado ligada profesionalmente a revistas de estilo de vida, así que comencé haciendo estilismos gastronómicos para S Moda, Vogue y Elle , luego termine haciendo yo las fotos y escribiendo las recetas y los reportajes. Finalmente, empecé a trabajar en el mundo de la publicidad, donde trabajo para empresas de alimentación.  

¿Cuál es el plato más sorprendente que ha posado para ti?

Un sandwich de gominolas que tuve montar para S Moda o un collar hecho con chuches. También en plan food porn el otro día fotografié para una empresa de comida rápida un wofre con pollo frito encima y un buen chorro de sirope de arce.

Marta Muñoz-Calero: «En cada fotografía hay que contar una historia, por lo que a la hora de componer una foto hay que pensar qué queremos contar».

Tus fotografías son protagonistas de cabeceras nacionales muy potentes, ¿qué hay detrás de cada una de ellas?

En cada fotografía hay que contar una historia, por lo que a la hora de componer una foto hay que pensar qué queremos contar. A partir de ahí se toman una serie de decisiones sobre la composición de los elementos, las texturas del alimento que queremos resaltar, los colores, la luz que vamos a utilizar, el atrezzo etc…  

¿Cómo defines tus bodegones?¿A qué estilo te asemejas más?

Son de un estilo realista, barroco, donde los colores son intensos y hay mucho contraste entre las luces y las sombras. Los artistas barrocos elegían el punto más dramático, el momento en que la acción estaba ocurriendo y es justamente eso lo que intento plasmar en mis bodegones: que se vea vida, que se note que está ocurriendo algo en ese instante, que haya migas sobre el mantel, un trozo de tarta a medio comer, una mancha de vino en la mesa; que me cuente una historia a través de los materiales, la composición, el encuadre, la luz.

Entramos en tu IG y nada más verlo entra un hambre…¿También eres cocinillas?

¡Si, claro! me gusta mucho cocinar para familia y amigos.

¿Cuáles consideras que son los mantras para un buen feed gastronómico en Instagram?

Creo que tiene que tener cierta coherencia poniendo atención en la colocación cromática y posteando fotos que sugieran apetitosidad.

Además, impartes cursos sobre fotografía gastronómica. ¿Qué tipo de alumnos se aventuran a esta experiencia?

Últimamente son las marcas las que me contratan para dar Master Classes a influencers, periodistas o sus clientes.

¿Eres de las que apuesta por la cocina vanguardista o te mantienes en lo tradicional?

Me gusta todo tipo de cocina. La vanguardista resulta una experiencia global para los sentidos con emplatados artísticos y mezclas de sabores que buscan el efecto sorpresa, aunque la clásica es la que más me gusta cocinar.

¿En qué estás trabajando ahora mismo?

Sigo con mis trabajos publicitarios para marcas de alimentación y publico en la revista Elle Gourmet diferentes reportajes. También hago consultorías a restaurantes y hoteles de food visual merchandising, es decir, les ayudo a cómo presentar sus productos de alimentación en sus locales ( display de bufets, puestos de venta, supermercados, etc.) También estoy preparando junto a mi amiga Federica Barbanelli un libro de recetas donde yo hago la dirección de arte y la fotografía.    

www.martamunozcalero.com