Los hábitos alimenticios de los grandes artistas

Georgia O’Keeffe en la cocina de su casa en Nuevo México.

Desde el arroz con leche de Picasso hasta los batidos verdes de O’Keeffe. Estas fueron las curiosas dietas de algunos de los creadores más influyentes de todos los tiempos.

Cuando se trata de los refrigerios favoritos de los artistas exitosos, hay una gran variedad. Algunos, como Georgia O’Keeffe, adoptaron opciones sanas y moderadas con la esperanza de estimular sus impulsos artísticos e alargarlos así durante largas horas en el estudio. Otros, como Picasso, eligieron una dieta mediterránea y, Andy Warhol, por su parte prefirió un sándwich inusual al que le gustaba llamar “torta”: chocolate aplastado entre dos rebanadas de pan.

A continuación, nos sumergimos en los estudios y cocinas de seis artistas, de generación en generación, para revelar sus rutinas alimenticias y algunas de sus manías.

· Claude Monet ·

Explorando sus cuadros podríamos decir que Monet era un amante de la vida y sabía apreciar las cosas buenas, y no es de sorprender que con la comida disfrutara lo mismo. El pintor cultivaba sus propios productos y elaboraba menús específicos para cada época del año, además, de escribir diarios alimentarios donde documentaba sus hábitos culinarios. Una de sus rutinas más estrictas se daba por las mañanas. Tal y como él mismo cuenta, antes de comenzar a pintar. Cada día se preparaba un desayuno a base de salchichas, tostadas con mermelada, una tortilla a las finas hierbas y una taza de té.

· Georgia O’Keeffe ·

Entre los muchos logros de la pintora Georgia O’Keeffe estuvo su resplandeciente experiencia culinaria. Durante su vida, amigos y amantes elogiaron las creativas comidas del artista; una vez, su esposo Alfred Stieglitz incluso sugirió que abrieran un restaurante. En los últimos años, también ha sido alabada como pionera del movimiento de alimentos orgánicos locales. De hecho, O’Keeffe se enorgullecía de una dieta saludable, basada en verduras que crió cuidadosamente en su jardín, granos integrales, ingredientes crudos (nueces, dátiles, germen de trigo y levadura de cerveza) y yogur casero (un guiño a su lechería). Preparaba cada día jugos de vegetales (su mezcla favorita era apio, zanahorias, perejil y nabo) y batidos de frutas para ella y sus amigos.

· Louis Bourgeois ·

La artista francesa conocida en todo el mundo por sus gigantescas esculturas de arañas, como la que se alza frente al museo Guggenheim, en Bilbao, tenía una rutina matutina muy estricta. Cada día al despertar, tomaba una taza de té y un poco de mermelada, cogida directamente desde el frasco y sin necesidad de nada más (si eso un poco de azúcar). A las 10 de la mañana, su asistente Jerry Gorovoy, le acompañaba al estudio que tenía en Brooklyn donde el silencio debía ser absoluto, ya que el mínimo ruido le molestaba. La artista dedicaba la mañana a los trabajos que requerían más esfuerzo físico, como las esculturas. Y, después del almuerzo, dibujaba durante horas lo que le permitía recuperarse ligeramente para poder volver a esculpir más tarde ese día.

· Andy Warhol ·

Padre el Pop Art, es famoso por hacer referencia y reproducir los alimentos, como las latas de sopa de Campbell. Los alimentos enlatados, envasados ​​y ricos en conservantes no solo fueron una inspiración artística para el artista, también constituyeron la mayor parte de su dieta. Pero, uno de los aperitivos favoritos de Warhol era una barra de chocolate incrustada entre dos rebanadas de pan blanco. Con un estilo típico, llamó a la creación “pastel”. De acuerdo con su biógrafo Bob Nickas, también rutinariamente preparaba sándwiches de mermelada para la cena.

· Pablo Picasso ·

A pesar de que Picasso es famoso por sus apetitos desenfrenados, su dieta fue sorprendentemente restringida. El maestro cubista era algo así como un hipocondríaco que se puso a sí mismo en un estricto régimen alimenticio en la década de 1930, cuando tenía más de cincuenta años. Preocupado por la falta salud y la disminución de la productividad, comenzó a ingerir lo que hoy podría considerarse una dieta mediterránea muy limitada. Las comidas y los refrigerios consistían solo de pescado, vegetales, uvas y arroz con leche, que se lavaban con agua mineral o leche. Además de que, según decían sus más allegados, cuando comía solo se centraba en eso. “Raras veces hablaba durante las comidas”, recordó su amante de siete años, Fernande Olivier, como se menciona en los Rituales Diarios de Mason Currey: Cómo trabajan los artistas.

· Jane Austen ·

La novelista británica también tenia seguía rutina matutina mientras escribía rodeada de su familia en la casa que compartían en Chawton. Se levantaba pronto, antes que el resto de mujeres de la casa, y comenzaba a tocar el piano. Cuando el reloj marcaba las 9 se encargaba de una de las tareas domésticas a su carga, preparar el desayuno. El menú de Jane contaba, básicamente, en un denso bizcocho y una taza de té. A continuación se sentaba en la sala de estar y daba rienda suelta a su pluma, con la que era bastante más creativa que en la cocina.