La (más sabrosa) ruta de la croqueta en Barcelona

Seleccionamos diez restaurantes de la Ciudad Condal que ofrecen esta pequeña obra de la buena cocina y del talento popular ¿Quién no puede permitirse comer una (o media docena) bien hecha?

 

La primera croqueta fue creada en Francia a finales del siglo XVIII, pero no fue hasta mediados del siglo XIX cuando recorrió toda Europa, incluyendo España o los Países Bajos. Los tipos de recetas y su evolución han ido creciendo por cada año que pasa, de las sobras de cocido, hasta la de cabrales, manzana, pollo al curry o de chocolate. Hay tantas combinaciones como gustos que existen, la reinvención en la alta cocina no tiene fin.

La croqueta perfecta, es aquella que su relleno no anula el rebozado, consigue un líquido fluido y se distingue su sabor en el primer bocado y es así como la hacen en cada uno de los sitios que te mostramos, aunque cada una de ellas con su propio toque.

Palosanto

En pleno centro de Barcelona, este restaurante tiene entre múltiples tipos de tapas, una es la que más destaca: La croqueta de pollo al curry. Son básico en el restaurante, por su textura crujiente y por la conexión entre la cocina india con la española. Hay otros tipos de platos que son una tentación como los canelones de foie, pero el plato estrella es la croqueta.

El Bar

Lugar muy complicado de conseguir mesa, por sus famosas bravas y por las croquetas. Toda su comida es casera y constituye experiencias gastronómicas espectaculares, con unas sencillas bravas y sus croquetas caseras de pollo y jamón. El secreto mejor guardado de este local, es el uso del pan rallado japonés.

Mont Bar

Su plato estrella son las croquetas de ibérico, junto con el pollo, se consideran, los reyes de la croqueta en la ciudad condal. En la calle L’Eixample, todo amante de las croquetas, podrá disfrutar de la cremosidad, sutiliza y la explosión de sabor de sus alimentos.

Bodegas Sepúlveda

Espacio popular en Barcelona, donde se puede encontrar entre surtidos de ensaladas, anchoas o coca con tomate, las mejores croquetas desde el año 1952, con más de ochenta opciones para elegir. Una de las más famosas es la de chipirones, donde la tinta es inseparable de la bechamel.

La Cuina de Guinardó

Lugar que se ha ganado la fama gracias por sus exquisitos “canelones hechos de croquetas”. Sus sabores van variando dependiendo de los días, como por ejemplo la de butifarra de Breda, la de rabo buey o a la de rape con langostinos. Son croquetas de barrio, pero para comer como un rey.

Casa Lucio

Para los paladares sibaritas, los productos de este local, son de cinco estrellas. En su especialidad, las croquetas, tienen tres reglas: la textura, la masa y la bechamel. No hay límites en la imaginación de la creación de dicha obra de arte, hay de garbanzos, de morcilla de burgos, de gambas y de olivas.

Molina

Las croquetas de pollo, son el plato estrella del restaurante. Hechas con la misma carne, que se realiza el caldo para otras comidas. El resultado es una exquisita croqueta sin gusto a harina, porque a la hora de rebozarlas se realiza con huevo. También están las croquetas de chipirones, consideras las reinas del lugar.

Leku

La reina tapa de este lugar, es la croqueta de rabo de toro, con su forma alargada y crujiente. La masa se hace 24 horas antes y se pasa por pan rallado, antes de freír. Los resultados son exquisitos, como por ejemplo las croquetas de setas de burdeos.

Suculent

La única que se encuentra en la carta, ubicado en la Rambla del Raval, es la de rabo de toro con setas, con un toque de bechamel que hace ligar los ingredientes para enmascarar un sabor de diez.

Coure

Las “croquetazas” de este lugar, son un clásico de la ciudad condal. Sabores que van variando en la carta y una de las preferidas por todos que visitan este lugar, es la de escudella. La carne, no está completamente triturada y se puede apreciar un sabor más intenso.