La cúrcuma, tu nuevo remedio natural

Antioxidante, antiinflamatoria y antibacteriana son algunas de las características de esta planta que aseguran alivia dolencias y enfermedades comunes.

Los remedios naturales son cada vez más populares a la hora de tratar problemas de salud por su eficacia y poco efectos secundarios que producen en el cuerpo.  La cúrcuma es una planta conocida por su uso en la gastronomía pero su mayor valor se encuentra en los beneficios que su consumo aporta a la salud y ya se revela como una planta prodigiosa gracias a su polivalencia a la hora de actuar como remedio natural. El principal componente es la curcumina y se le atribuyen propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, antibacterianas y digestivas por lo que el abanico de recomendaciones es muy amplio.

Su origen se encuentra en la cultura asiática donde ha sido utilizado desde la antigüedad para condimentar sus platos y para curar dolencias y enfermedades de todo tipo. Los beneficios de su consumo son:

  • Ayuda contra la artritis. Gracias a su capacidad antiinflamatoria ayuda en enfermedades y lesiones con inflamación con el punto a favor de que carece prácticamente de toxicidad por su origen natural.
  • Mejora la circulación. Recomendado en personas con problemas en el sistema cardiovascular actuando de protección al corazón y previniendo la formación de coágulos y placas de colesterol.
  • Fortalecimiento del sistema inmunitario. Potencia nuestras defensas a nivel general.
  • Prevención de problemas digestivos. Su capacidad astringente y antiinflamatoria la convierten en un producto recomendado para este tipo de dolencia. También se recomienda para controlar el peso y adelgazar.

Las formas para introducir esta planta en la dieta van desde una infusión con cúrcuma en polvo hasta recetas más elaboradas como salsas y aderezos para carnes y pescados.

Y a pesar de su origen natural existen algunas contraindicaciones en caso de que se esté tomando medicación anticoagulante y personas con piedras en la vesícula, por esto su consumo no debe ser excesivo y estar supeditado al control de un médico.