La cosecha de espaguetis en Suiza

Aunque en España y gran parte de Latinoamérica, el Día de los Santos Inocentes se celebra el 28 de diciembre, en otros países como Estados Unidos, Francia, Alemania o Reino Unido el día elegido para ese mismo fin es el 1 de abril. Sin toda la parafernalia cristiana de por medio, eso sí, el April fools’ day es, como aquí el 28 de diciembre, un día dedicado a las bromas y las inocentadas del más variado pelaje.

Quizá una de las más célebres y, desde luego una de nuestras favoritas por estar relacionada con la comida pero también por el alcance que logró tener, es la que protagonizó la BBC con su hoax sobre la cosecha de espaguetis en Suiza. Aunque ahora parezca increíble que la gente pudiera llegar a tragarse semejante trola, hay que situarse en el contexto de una época (1957) en la que los espaguetis aún no eran un alimento demasiado conocido en Gran Bretaña, que era la BBC la que estaba retransmitiendo el reportaje en cuestión y que quien lo narraba era nada más y nada menos que Richard Dimbleby, una de las grandes figuras de la comunicación británica del momento, lo que acabó por proporcionar a la falsa noticia la autoridad que requería para colársela al gran público (e incluso al propio director general de la cadena, que también picó y acabó felicitando a su creador por la ocurrencia).

La idea provino de la cachonda mente de Charles de Jaeger, un cámara austríaco conocido entre sus colegas por su espíritu bromista. Éste se inspiró en uno de los profesores de su infancia que solía vacilar a los chavales diciéndoles que eran tan tontos que le creerían si les decía que los espaguetis crecían en los árboles. De Jaeger guardó esta idea en su mente hasta que por fin pudo llevarla a la práctica en forma de hoax audiovisual, que grabó mientras estaba en Suiza cubriendo otro encargo para la cadena británica.

El reportaje, de poco más de dos minutos, se emitió el 1 de abril de 1957 en el programa «Panorama» de la BBC y comenzaba hablando del adelanto de la primavera que se había producido ese año, lo que había dado lugar a una excelente cosecha de espaguetis en Ticino, una zona situada en la frontera entre Suiza e Italia. Entonces aparecía la imagen de un frondoso árbol cuyas ramas estaban llenas de espaguetis y una familia que los recogía cuidadosamente en unas grandes cestas. Mientras, el locutor explicaba los pormenores del cultivo de espaguetis, distinguía entre la recogida masiva italiana y la cosecha familiar más típica de Suiza y hacía mención a que, por fin, ese año habían logrado librarse de una larva que había causado grandes destrozos en anteriores cosechas. También resaltaba el hecho de que la uniformidad de los espaguetis era el resultado de los muchos años que se llevaba cultivando y del esfuerzo de los agricultores hasta lograr el espagueti perfecto. Como no podía ser de otra manera, el reportaje terminaba con un grupo de suizos disfrutando de los espaguetis recién cultivados en un restaurante, ya que, como se dice al concluir el reportaje, para aquellos que aman este manjar no hay nada como un auténtico plato de espaguetis recién cogidos de la huerta.

April-Fools--Spaghetti-tree

Poco importó que los árboles que aparecían en el vídeo fueran en realidad de laurel y que los actores que recogían afanosamente los espaguetis fueran locales de la zona del lago Lugano (y que, por tanto, sabían de sobra de dónde venían realmente los espaguetis, por lo que se debieron echar unas buenas risas grabando el reportaje); la broma coló a la perfección hasta el punto de que, después de emitirse, la BBC recibió cientos de llamadas de gente preguntando qué debían hacer para plantar un árbol de espaguetis en su propia casa. La BBC no desveló el engaño hasta esa misma noche. A pesar de la confesión, las llamadas continuaron y, en un gesto de diplomacia y de lealtad al chiste, los operarios de la cadena se dedicaron a recomendar a la gente que colocara un ramito de espaguetis en una lata de salsa de tomate y que simplemente esperara a ver qué pasaba. Aunque no sabemos si alguno de ellos llegó realmente a intentar plantar un árbol de espaguetis en casa, la broma fue todo un éxito y se convirtió en un icono de las tomaduras de pelo en los medios de comunicación el Día de los Inocentes. Y según David Wheeler, productor del programa «Panorama» en aquella época, fue una buena forma de enseñar a la gente que no debía creer todo aquello que veía por televisión.

Texto por María Arranz