La cocina en miniatura de Kim Clough

La artista crea esculturas de comida en miniatura tan realistas, que al verlas es inevitable que se te abra el apetito.

Todos amamos la comida en sus más diversas formas, colores y tamaños, pero hay quienes la adoran de una manera especial. A Kim Clough, una científica de laboratorio a la par que artista, le encantan crear diminutos alimentos increíblemente detallados, que pueden sentarse en la yema de su dedo. En la cocina en miniatura de Kim puedes encontrarte cualquier cosa, desde pollo frito, pavo asado, pizzas o fajitas, hasta perfectos pasteles de chocolate y otros tipos de postres.

“El mayor atractivo de las miniaturas esculpidas es la sensación de poder controlar una gran parte del mundo en un espacio reducido”, dice la artista en su sitio web, Fairchildart miniatures. Pero su pasión por las cosas pequeñas no se da solo en su faceta como artista, sino también en su profesión. Y es que, cuando no está miniaturizando los platos, se encuentra observando un mundo aún más pequeño a través de un microscopio en un laboratorio de citogenética en la estadounidense Clínica Mayo. No obstante, Kim asegura haberse sentido siempre atraída por la comida, ya que esta puede ser entendida universalmente y ofrece una gran variedad de colores y texturas para replicar.

Así, con una precisa y meticulosa atención al detalle, crea sus obras a escala 1:12, donde cada pulgada en su escultura representa 12 pulgadas en la realidad. La artista, ha “cocinado” una increíble serie de platos tan grandes como una ejercito, tan perfectos que parecen reales y para hacer que la boca se haga agua con solo mirarlos. Aunque, en realidad, no son comestibles porque están hechos con arcilla polimérica, pero eso no impide que den ganas de morderlas.

www.fairchildartminiatures.com