La artista Ouka Leele traslada su universo a una vajilla


 

Sus flores inventadas decoran y convierten en piezas de arte platos y cuencos de cerámica perfectos para un menú estival.

 
Ouka Leele es una artista multidisciplinar que desborda imaginación desde niña. “Para mí el arte es un toma y daca de amor, porque con él recibía afecto y hacía sentirse felices a los demás”, confiesa. Su creatividad la llevó a cambiarse el nombre en 1979. Bárbara Allende desapareció para adoptar el de una de las estrellas de la obra de Hortelano y desde entonces no ha dejado de sorprendernos. Ningún formato asusta a esta artista que encuentra inspiración en la sencillez y en lo cotidiano. Así es como un girasol que crece cíclicamente en su terraza transforma platos y cuencos de cerámica en pequeñas obras de arte perfectas para acompañar un menú estival. La belleza de esta flor que cada día se despierta y sigue al sol en su ruta de este a oeste como las agujas de un reloj, reside en los flósculos, zona donde reposan las pipas y que la artista describe como “pura geometría llena de polen”.
 

 
Las vajillas pintadas a mano están de moda, dotan a piezas utilitarias de carácter y, pese a que siempre han tenido ese rol de elemento decorativo capaz de vestir una mesa, en este caso se elevan a la categoría de arte. A partir de materiales clásicos o de lo más vanguardistas, son muchos los artistas que ven en ellos un lienzo en el que plasmar su creatividad. Platos hondos, llanos, de postre, ensaladeras o salseras, son vajillas que dejan a tus invitados con la boca abierta y a ti deseando volver a ponerlas a salvo.