Jägermeister: vida más allá de los chupitos

El lugar elegido por Jägermeister para su último evento en Madrid no era casualidad. La mítica coctelería Museo Chicote fue testigo de esta exhibición de cócteles.

El número de ingredientes de este licor de hierbas – 56 para ser exactos – tranquilamente podía haber sido una pregunta de algún concurso televisivo. Canela, jengibre, clavo, regaliz, anís, naranja amarga y bayas de enebro son algunos de estos componentes cuya receta se mantiene en el más estricto secreto. Más de 80 años avalan el buen saber hacer de esta empresa familiar con base en Wolfenbüntel(Alemania). Con un continuo control de la calidad y sabor por parte de los maestros destiladores y un cuidado proceso de maceración, el Jäger reposa 12 meses en barricas de roble y pasa más de 300 controles de calidad antes de ver la luz.

Invitados por la marca, la coctelera Doreen Philipp, miembro de Hubertus Circle, la red internacional de bartenders profesionales de Jägermeister, nos enseñó hace unos días las sorprendentes posibilidades de mezcla de esta bebida espirituosa en la elaboración de cócteles.

El afterwork comenzó como procedía con un brindis con un chupito helado, condición indispensable para tomar esta bebida. Y Doreen se puso manos a la obra.

Hayman’s Punch elaborado con: menta fresca, fruta de la pasión, tomates, zumo de lima, tomillo, mermelada de melocotón, Jägermeister, Gin Mare y ginger beer fue la primera de sus creaciones. En una muestra de empatía con los comunes mortales y sabiendo que no siempre es fácil tener estos ingredientes en casa Doreen nos explicó que podemos utilizar otro tipo de mermelada y que a falta de ginger beer se puede utilizar soda.

Fue el turno del siguiente cóctel: Christopher Columbus Punch. Zumo de piña fresca(importante que el zumo sea fresco), Jägermeister, dos tipos de ron Angostura y flores de manzanilla.

Compuesto por Dewar’s whisky, Jägermeister, licor de cereza, zumo de naranja natural y Angostura Aromatic Bitter, Smoken’ Sand fue presentado como una pieza de joyería.

Y llegó nuestro turno, porque tras la presentación del último cóctel, Ginger Deer, era el momento de ponerse manos a la obra para poner en práctica lo aprendido.

Primero Jägermeister, después sirope de azúcar y zumo de lima fresca. Mezclar bien con el stirrer para enfriar el vaso y completar con ginger beer. La verdad es que Ginger Deer no es  difícil de preparar y es un cóctel exquisito de fácil beber. Habrá que practicar en casa.