Jabones comestibles ¿te atreves a probarlos?

Hay veces que estamos en la ducha y nos dan ganas de comernos el jabón, bien sea por su aroma, su color o su textura. Aunque parezca mentira nuestros deseos se han hecho realidad. ¿Quieres descubrirlo?

El restaurante La Antoñita situado en el exclusivo hotel de Madrid, la Posada del Dragón ofrece un selección de ‘jabones comestibles’. El trampantojo es es el aliado perfecto par lograr este increíble postre que recrea una pastilla de jabón en remojo.

La unión entre los jabones y este restaurante no es casualidad ya que el local de La Antoñita antiguamente era una de las jabonerías más importantes de la capital donde vendían las pastillas de jabón que ahora puedes degustar con una cuchara. Desde el restaurante han querido mantener toda la tradición e historia del local y han elaborado una carta con las diferentes versiones del auténtico Jabón ‘La Antoñita’.

Jabón ‘La Antoñita de rosa’

Esta primera propuesta es la versión más dulce de la carta. Una bavaroise de fresa y ruibarbo con aire de naranja componen este postre que homenajea el pasado de ‘La Antoñita’. Un mezcla de sabores dulces, con la fresa y la naranja, y ácidos gracias al ruibarbo que lo convierten en la opción ideal para aquellos que busquen un toque dulce y original.

Jabón ‘La Antoñita mediterránea’

Este jabón mediterráneo es una bavaroise de naranja acompañado con una espuma de cacao que produce un aroma inconfundible. Una opción cítrica que traslada a los comensales desde la capital al más puro ambiente mediterráneo en tan solo una cucharada.

Jabón ‘La Antoñita más refrescante’

¿Un mojito convertido en una pastilla de jabón comestible?, suena raro ¿verdad?, pero es totalmente cierto. Un mojito en una versión totalmente diferente, un pastilla de jabón con aire de ron-limón que recoge toda la esencia y los aromas de la clásica bebida caribeña.

Jabón ‘La Antoñita’… Sabe a Madrid

Los dulces de violeta se han convertido en un símbolo tradicional de Madrid gracias a la leyenda del rey Alfonso XIII que cuenta que compraba estos pequeños caramelos para su esposa la reina Victoria Eugenia, como para su amante, Carmen Ruiz de Moragas. Un sabor lleno de tradición que ahora se convierte en una original pastilla de jabón que además siempre está disponible en la carta del restaurante. Una bavaroise de chocolate blanco con aire de lima y limón y aroma a violeta componen este postre con sabor a la capital.

La Antoñita