Haz de tus huevos revueltos un auténtico plato de chef

Hasta el más nulo en cocina podrá utilizar este truco y quedar como un gran profesional.

Si eres de los que no sueles cocinar, hoy nos convertimos en tu salvación con esta receta tan sencilla en la que con sólo seis pasos transformarás uno de los platos más comunes para salir del paso en todo un manjar. Sabemos lo que estás pensando, ¿realmente necesito una receta para hacer huevos revueltos? Si sólo quieres un plato de huevos revueltos, no. Pero si lo que buscas son unos huevos revueltos con tono dorado, textura suave y en su punto perfecto, entonces sí. ¡Muy atento!

1. La calidad de los ingredientes es importantísima, utiliza los productos más frescos que puedas encontrar. Nosotros te recomendamos los huevos de corral: sus yemas color naranja dorado y su potente sabor te sorprenderán.

2. Batir sin parar hasta que obtener una mezcla uniforme de las yemas y las claras. Si queremos que nuestros huevos revueltos queden esponjosos, hay que remover hasta que salgan burbujas en el plato. Una vez conseguido, debemos sazonarlos con un poco de sal.

3. Lo ideal es regular el fuego a una temperatura media-baja. Mejor que te pases de baja que demasiado alta, ya que el calor eliminará las proteínas más resistentes, en cambio, a fuego bajo quedará un revuelto súper suave. ¡Y, por supuesto, utiliza una sartén antiadherente!

4. Sabemos lo bueno que es nuestro aceite de oliva, pero la humedad de la mantequilla ayuda a mantener estos huevos deliciosos, ¡anímate a probarla!

5. Queremos unos huevos revueltos con pliegues amplios y suaves en los que poder hundir nuestro tenedor. Por eso, una vez que se haya derretido la mantequilla, debemos añadir los huevos muy bien batidos y dejar que se asienten durante sólo un segundo. Todo el proceso dura alrededor de un minuto y medio, por lo que cada segundo cuenta.

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6. Utiliza una espátula adecuada para llevar los huevos de un extremo al otro de la sartén, repite hasta en cuatro ocasiones, después lleva la espátula por todo el borde de la sartén para crear las ondas largas de nuestros huevos.

Continúa haciendo esto, inclinando la sartén si es necesario para esparcir cualquier parte sin cocinar sobre la superficie, hasta que los huevos estén en su mayoría establecidos, pero que parezcan poco cocinados.

Si has seguido estos pasos correctamente, te quedarán unos fabulosos huevos revueltos a los que te recomendamos añadir un poco más de sal y pimienta. ¡Deliciosos!

Vía Bon Appéttit