Greta, una casa de comida castiza

Un guiño a la comida tradicional en una taberna actual de Malasaña donde tomar desde el vermú, hasta un cocido los domingos.

Nos acercamos al número 6 de la calle San Andrés, en Malasaña. Entre un cúmulo de tiendas vintage y bares con terraza, una fachada con un cartel que reza ‘Casa de comidas’ inspirado en el Madrid castizo, nos invita a pasar. Estamos en Greta, el local donde la cocina tradicional con un toque personal se sirve en una taberna castiza pero actual.

La luz es tenue, pero la barra de zinc que combina con azulejos azul turquesa bajo unas lámparas vanguardistas crea un ambiente muy acogedor.

Al fondo, un salón amplio con unas cuantas fotografías en blanco y negro colgadas en la pared. Pertenecen a Quique Santamaría, fotógrafo y socio del local fotógrafo junto a J. Félix y Miguel CampilloAunque si le preguntas a cualquiera de ellos, te dirán que la dueña del bar es Greta, una adorable Golden Retriever que da la bienvenida en su local a todo canino. En la carta, como en el concepto de Greta, conviven conceptos y recetas de siempre con la frescura de la vanguardia.

Si vas a la hora del aperitivo, no podrás resistirte a acompañar tu vermú de los torreznos con chimichurri de menta que cocinan a baja temperatura durante 17 horas y fríen justo antes de que los lleves a tu boca.

Aunque del primer vistazo, sin duda, los ojos se te irán para la Ensaladilla rusa con huevo frito y chanquetes. Dos platos que quizás nunca hubieses combinado pero que es uno de los imprescindibles del local por su textura y sabor.

Imposible obviar las Croquetas caseras de jamón o de chipirón con el toque meloso y crunchy en el exterior conseguidísimo que, para tranquilidad de todos, se pueden combinar.

Para los amantes de la carne, el Tuétano de vaca con steak tartar tradicional no tiene fallo. Una receta que provoca, cuanto menos, curiosidad y anhelo por el olvidado tuétano de textura gelatinosa que combina con un clásico estilo francés. Aunque si eres de los más tradicionales carnívoros, siempre quedará el Entrecot de 500g trinchado acompañado de patatas y nada más.

Mención especial al cocido madrileño de los domingos, que no podía faltar en un local de tal lustre castizo.

@greta_taberna