«Food in the nude», una campaña para acabar con los embalajes de plástico en Nueva Zelanda

Bananas en un embalaje de plástico.

Tanto empresas nacionales como internacionales se han comprometido a hacer todos los envases en el país 100% reutilizables, reciclables o compostables de aquí a 2025.

 
Poner fin a los embalajes de plástico es el objetivo de la campaña “Food in the Nude” (alimentos desnudos) en Nueva Zelanda. Los resultados hablan por sí solos. 12 empresas internacionales –entre ellas las multinacionales Danone, Nestlé y PepsiCo–y numerosas nacionales se reunieron con el ministro de Medio Ambiente el pasado 5 de junio y firmaron la Declaración de Embalajes de Plástico del país en la que se comprometieron a hacer de aquí a 2025 todos sus envases 100% reutilizables, reciclables o compostables.
 
La campaña la lleva a cabo un grupo de supermercados de la cadena New World. Decidieron abandonar el uso de envoltorios de plástico para casi todas las frutas y verduras, además de introducir bandejas de alimentos reciclables. ¿El propósito? Evitar que 80 millones de bandejas acaben en el vertedero cada año y sigan contaminando nuestras aguas. Se instaló un sistema de estanterías de refrigeración para exhibir frutas y hortalizas frescas y se implantó un proceso conocido como nebulización –rociarlas con agua– para ayudar a mantenerlos frescos. Mediante un sistema de ósmosis inversa se trata el agua y se elimina el 99% de las bacterias y el cloro y mantienen el agua pura.

Fue idea de Nigel Bond, propietario de uno de los supermercados. Durante un viaje a E.E.U.U observó como la cadena Whole Foods presentaba sus productos y quiso implantar el mismo sistema en Nueva Zelanda. Comenzó las conversaciones con productores y proveedores, quienes estaban felices de proporcionarle los alimentos sin embalaje. Algunos productos, como las uvas y los tomates, siguen viniendo en recipientes de plástico. Eso sí, la mayor parte es reciclable. Bond, declaró al NZ Herald –un periódico neozelandés– que había notado “un incremento de un 300% en la venta de cebolla tierna” y que, “aunque otros factores habían podido contribuir, el crecimiento no se limitaba solo a esa verdura”.
 
El éxito de este proyecto demuestra que la presentación lo es todo. Los consumidores apreciamos poder disfrutar con todos nuestros sentidos de la fruta y verdura que vamos a consumir. Nos resulta más apetecible y nos devuelve un poco esa conexión con la tierra de antaño.