¿Está la gastronomía reemplazando a la moda?

foto: beascookbook.com

Parece que las nuevas generaciones lo tienen claro y prefieren gastar sus ingresos en experiencias y dejar de lado el consumismo de bienes materiales.

El punto medio entre el desayuno y la comida es una de las tendencias gastronómicas más populares de los últimos años. Numerosos bares y restaurantes de todas las ciudades más punteras del mundo han centrado su carta en una amplia oferta de brunch con un éxito arrollador. Las Generaciones Y y Z han apostado todo a una carta ganadora: la conocida como economía de la experiencia.

Las ventas en moda caen a un ritmo vertiginoso mientras que los individuos prefieren gastar su dinero en una experiencia o un evento en lugar de algo físico, como una prenda de ropa. Las nuevas generaciones están marcadas por la influencia de las redes sociales y esto ha causado que los jóvenes prefieran invertir en cenar en un restaurante cool o hacer el brunch en la cafetería de moda de la ciudad y poder compartirlo con sus seguidores. El pasado 2017, un estudio del grupo Harris en los Estados Unidos concluyó que tres de cada cuatro miembros de la generación del milenio elegirían gastar su dinero en una experiencia o un evento en lugar de algo físico, así que los números hablan por si mismos.

foto: beascookbook.com

Es fácil entender que las generaciones que consumen en la actualidad con más fuerza prefieran invertir en pasar un buen momento que en adquirir una pieza que, en realidad, tiene muchos números de acabar en el fondo del armario. La necesidad de aparentar nos ha llevado a seguir un estilo de vida aspiracional que tiene como consecuencia que las nuevas tendencias gastronómicas que triunfan en plataformas como Instagram tengan un impacto económico de alto alcance. ¿Hasta dónde llega el afán de conseguir que nuestra vida esté llena de experiencias relevantes que compartir con nuestro entorno? Es una pregunta difícil de contestar que sólo el tiempo podrá responder.