Esmorzaret o el amor por almuerzo valenciano

Joan Ruiz es un apasionado de esta tradición, de la vida que envuelven los bares, del pan crujiente, de las aceitunas verdes, de un craemet bien servido… Hablamos con el dueño del perfil que lleva el nombre del típico tentempié de la terreta.

Esta comida a media mañana sigue patente en perfiles como el de Joan, más conocido como Esmorzaret en Instagram, quien relata su experiencia como barhunter, como amante de los buenos bocadillos y como apasionado del acto social que envuelve los almuerzos al más puro estilo valenciano. Porque no es un típico almuerzo, no. El de la terreta lleva su protocolo, un aura que lo entraña y alimentos que no pueden faltar. El de Valencia nos cuenta cómo debe ser un buen esmorzaret, o almuerzo en valenciano, qué debe contener y algunos de sus lugares favoritos donde celebrarlo.

 

Tu perfil está dedicado exclusivamente al esmorzaret, ¿podrías explicarnos un poco qué es y qué lo hace tan especial?

El esmorzaret es un momento único que sucede durante unas horas determinadas del día. Hay quien dice que es todo un ritual mientras que para otros es simplemente una comida más, pero para mí es un momento único y cargado de una esencia que no tienen la demás comidas del día.

Todo empieza con la ilusión de quedar con los amigos o de hacer el descanso de la jornada. Son horas en las que te puedes permitir portarte mal y hacer algún exceso, la gente está contenta, es un momento desprovisto de glamour y lleno de tradición, comida sencilla y de toda la vida en bares en los que los clientes se dan “el buen provecho” cuando pasan por tu mesa, estas cosas son las que hacen que el momento del almuerzo sea especial, es un acto social, tradicional y gastronómico, ¡Qué más se puede pedir!

Con el perfil de esmorzaret lo que intento es reflejar, a mi manera, todo este universo con imágenes, videos y textos, porque para mi el momento del almuerzo no es únicamente la comida, es un todo compuesto por el menaje del bar, por las instalaciones, el mobiliario, los parroquianos, los propietarios, las escenas de bar entre los clientes y es por eso que en el perfil se pueden encontrar varias secciones en las historias destacadas, como por ejemplo: baños de bar, menaje, recetas, etc… que junto con el muro conforman este universo.

 ¿De dónde nace ese amor hacia el almuerzo? ¿por qué el valenciano? ¿qué le diferencia de los almuerzos del resto de España?

El amor por la comida me viene de familia, ya cuando era pequeño lo primero que hacía cuando entraba en las casas de mis abuelos era abrir la nevera o preguntar qué había para comer. En mi familia mis abuelos siempre han cocinado con mucho cariño y mis padres les han seguido la estela. Mercados, producto fresco, huertos y platos tradicionales han estado presentes en mi vida desde que tengo uso de razón. El mérito es de mi familia.

Y el amor por el almuerzo es porque, tal y como he comentado antes, es un momento que tiene algo especial que me genera mucha ilusión, podría decir que es porque encuentro los platos que me gustan o por el ambiente o por los bares de toda la vida pero la verdad es que creo que es un cúmulo de factores que lo convierten en un momento perfecto. Una de las cosas que más me gusta es que siempre que voy a almorzar aprendo algo nuevo; ya sea porque el dueño del bar te cuenta orgulloso que trae el producto de no sé qué pueblo o que su madre hacía la receta de tal forma o algunas veces son las conversaciones de los parroquianos las que hacen que la velada sea redonda.

El almuerzo valenciano es sin duda el más completo, más económico y con un protocolo muy estandarizado en toda la comunidad valenciana. Es como si hubiera habido una regla no escrita que todos adquirieron y aplicaron; primero la picaeta de cacaus, aceitunas y altramusos, luego el bocata (de carta o de libre elección según lo expuesto en la barra) y para rematar el cremaet (para los que no sepan lo que es un cremaet es un carajillo de ron previamente flameado con mucho azúcar, canela, una mondadura de limón y unos granos de café, una auténtica bomba que hace a la vez de postre y activador, y lo que más lo caracteriza visualmente son sus tres niveles: licor, café y crema). En otros lugares claro está que se almuerza y la verdad es que muy bien pero creo que no está tan arraigado ese sentimiento, esa ilusión y ese protocolo.

¿Cúal es tu almuerzo favorito? ¿Qué debe contener?

Difícil pregunta porque en función del día me decanto por una cosa u otra, pero lo que sí tengo claro es que si veo un plato o bocadillo que aún no conozco, lo tengo que probar. Siempre pregunto cuál es el plato típico de la zona o el bocadillo estrella y ese normalmente es el que me pido, me gusta dejarme en manos del restaurador y si la ocasión lo permite les propongo que me saquen lo que quieran, como si fuera un invitado que ha acudido a comer a su casa.

Un buen almuerzo además de contener aceitunas, cerveza (“con” o “sin”, está claro que está más buena la “con” pero hay algunas “sin” que están muy bien, eso sí hay que buscarlas, normalmente no las tienen en los bares) el bocadillo y el cremaet o café. También debe haber algún plato tradicional donde poder mojar un poco de pan y si tiene un punto picante mejor que mejor (callos, hígado encebollado, all i pebre, manitas de cerdo, oreja, etc… no sé si es porque mi tía abuela trabajaba en un puesto de casquería en el mercado de la Boquería de Barcelona pero ese tipo de platos me vuelven loco).

¿Cuál es tu bar favorito para hacerlo? ¿Está en Valencia?

A medida que voy recorriendo más y más bares me doy cuenta de que no tengo uno favorito, todos tienen ese algo que los hace especiales (algunos es por su comida, otros por el ambiente, por los parroquianos o por su localización única. Lo que está claro es que los mejores establecimientos son aquellos en los que te hacen sentir como en casa), pero si me tengo que decantar por alguno debo reconocer que donde más me gusta almorzar es en los mercados, supongo que será por el ambiente y el bullicio que en ellos se respira, ya sea en la barra o en mesa, es donde más a gusto me encuentro, por este motivo el bar del mercado de Russafa en Valencia o el bar Can Frau en el mercado de Santa Catalina en Palma de Mallorca son dos lugares a los que les tengo especial cariño.

Como amante del buen pan y de su relleno ¿qué bocadillo te vuelve loco?

Podría decir que es un mega bocadillo cargado hasta los topes, pero la verdad es que soy un clásico y dónde haya un bocadillo de atún con aceitunas verdes y tomate que se quite todo lo demás. Pero bueno, si nos vamos a un bocadillo con un poco más de cuerpo me decanto por el Chivito, bocadillo típico de Valencia: huevo frito, lomo de cerdo, lechuga, tomate, bacon, queso y mayonesa.

En general me gustan casi todos los bocadillos, muy malo debe estar para que me lo deje en el plato. Uno de los ingredientes que juega un papel fundamental es el pan, por muy bueno que sea el contenido, si el pan no está a la altura, en mi opinión, el bocadillo no cumple con las expectativas.

Para acompañar un buen almuerzo ¿una cerveza o una creamet?

¡Las dos cosas! La cerveza te da la bienvenida, te refresca y te acompaña durante toda la velada mientras que el cremaet es el remate a un buen almuerzo, es un trago ultra dulce que te calienta, espabila, ayuda a la digestión y favorece una buena sobremesa.