Elsa Yranzo: el uso de la gastronomía para la creación de experiencias

Opina que lo que comemos nos define como individuos y como sociedad. Quizá por ello uno de sus proyectos se dirige a dar visibilidad a la cantidad de comida que se elimina solo por criterios estéticos.

Elsa Yranzo se define a sí misma en su web como “mente curiosa e inquieta, hija de artista, creativa, entusiasta y vital. Hemos podido comprobar todo esto en una entrevista en la que nos cuenta el camino que le llevó a fusionar gastronomía y cultura.

¿Quién eres y qué hace Elsa Yranzo?

Soy diseñadora. Uso la comida como medio de expresión para comunicar conceptos, ideas y emociones. Diseño y produzco experiencias gastronómicas con un alto contenido sensorial, artístico y creativo con el fin de contar algo, hacernos pensar y cuestionar nuestros hábitos y conductas, tanto personales como sociales.

¿Cómo llega Elsa Yranzo a la gastronomía como medio de expresión?

Primero estudié diseño de interiores y me especialicé en el diseño de cocinas. Tras diseñar muchas cocinas, lo dejé para gestionar un espacio donde organizábamos eventos, la gran mayoría culturales y gastronómicos. Estudié un posgrado en proyectos culturales y de una manera muy fluida y natural empecé a crear y diseñar eventos en los que la comida era mi principal medio de expresión. Todo lo que rodea a la comida y al acto de comer es tan primario y a la vez tan sofisticado que me parece un medio de expresión excepcional.

Con el proyecto “La Imperfecta belleza” se busca dar visibilidad al desperdicio de comida por criterios estéticos. ¿Cómo se transmite la belleza en lo no convencional?

Efectivamente, “La Imperfecta Belleza” es una iniciativa que tiene como objetivo dar visibilidad a una problemática social que amenaza a nuestra sociedad: Un tercio de la comida se tira por criterios estéticos. Nuestra misión es poner en cuestión nuestros hábitos de consumo.

Organizamos coloquios, exposiciones, publicaciones y experiencias donde, a través del arte y el diseño, intentamos transmitir que lo imperfecto también es bello. Los alimentos imperfectos y no convencionales pueden esconder la belleza de lo natural, de lo auténtico.

En uno de tus proyectos de “Art & Food” reflexionas sobre los hábitos alimenticios del mañana. ¿Piensas que otra futura relación con la gastronomía es posible?

El año pasado tuve la oportunidad de reinterpretar una obra del artista iraní Arash Nassiri a través de la comida. Una de sus piezas trababa sobre el futuro de las ciudades y yo aproveché para reflexionar sobre el futuro de la alimentación. Un gran panel de sándwiches clonados y envasados al vacío fue la instalación que diseñé para presidir el evento.

Creo que aún es necesaria mucha educación y pedagogía para que todos tengamos una relación más sana y sostenible con la comida, pero soy muy optimista.

¿Crees que la manera de relacionarse con la alimentación de las mujeres es diferente a la de los hombres?

Sí, creo que la manera de relacionarse con la alimentación de cada uno de nosotros depende de muchos factores, incluido el género.

Comparto un proyecto muy especial junto con Ainara Murillo. Se trata de Food Design Collective, un colectivo curatorial con sede en Barcelona que explora las fronteras entre la comida, la creatividad, el diseño y la innovación a través de la creatividad femenina para inspirar, conectar y transformar futuros alimentarios.

¿Qué es Casamitjana 15?

Casamitjana 15 es un proyecto muy especial que comparto con mi padre, el escultor Antoni Yranzo. Se trata de unos espacios situados en la antigua fábrica que mi abuelo creó en el barrio barcelonés del Poblenou. Hace algunos años mi padre rehabilitó la fábrica y la convirtió en su taller y en el lugar donde a día de hoy, padre e hija compartimos proyectos y diseñamos experiencias artísticas relacionadas con el arte, la madera y el barrio del Poblenou.

¿Cuál ha sido tu proyecto más especial?

Estoy muy orgullosa de todo lo que he hecho hasta ahora. En el futuro me gustaría seguir creando instalaciones y experiencias gastronómico-artísticas. Me encantaría trabajar con cualquier organización que tenga un buen mensaje que transmitir y me permita hacerlo de una manera conceptual, desde el arte, el diseño y la sostenibilidad.

Sabemos que varias de tus próximas propuestas miran hacia la educación ¿Cuál es tu objetivo cuando impartes una clase?

Sí, en los próximos meses participaré en varios programas educativos vinculados al diseño. Mi objetivo es siempre que los alumnos se hagan muchas preguntas, relacionen ideas y generen nuevas conexiones.

¿Crees en la comida como elemento transformador de la sociedad o de las personas a nivel individual?

Sí, creo que la comida es un gran elemento transformador pero, sobre todo, es un gran indicador del nivel de desarrollo. Lo que comemos nos define como individuos y como sociedad.

¿Qué conclusiones has sacado de tus experiencias gastronómicas?

Mi principal conclusión es que siempre hay gente con ganas de experimentar y probar cosas nuevas. No nos falta gente curiosa, receptiva y solidaria con ganas de escuchar un buen mensaje y apuntarse a una buena causa.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Ahora mismo estoy preparando una experiencia con comida para la marca Rituals. Está en desarrollo, así que no os puedo contar más. Pronto también participaré con una pequeña ponencia para explicar mi trabajo en el Festival Blanc.

¿Un proyecto pendiente?

Me gustaría mucho preparar una fiesta para todos mis amigos, ¡para celebrar la vida!.

www.elsayranzo.com