El sabor de una época

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La exposición sobre carteles publicitarios de alimentación del siglo pasado organizada por el Museo del Traje dice adiós este fin de semana.

Este invierno, al socaire de los fastos culinarios de la séptima edición del Gastrofestival de Madrid, diversas instituciones culturales han contribuido al éxito del evento con exposiciones, charlas y conferencias cuyo tema es la alimentación.

En el Museo del Traje aún se exhibe, hasta este fin de semana, una encantadora muestra de carteles publicitarios con los que las industrias de la alimentación anunciaban la bondad de sus productos a finales del siglo XIX y primera década del XX. La muestra es chiquita, pero suficiente para hacerse una idea del pequeño mundo tentador que los artistas pergeñaron para atraer a una clientela esencialmente femenina, sujeto al que van dirigidas las flechas de la publicidad: carteles seductores que incitan a la “mujer de su casa” a comprar. El niño como señuelo para convencer a las mujeres de que alimentos como el chocolate, además de una delicia son fuente de energía y de salud para sus hijos.

chocolate

En el caso de anuncios como el de la Maizena, ¿se sabía entonces que las papillas de esta harina muchivalente eran buenas para celiacos? El humor sin malicia, como el cartel del “licor del obrero”, el chupito de hoy del licor de yerbas de baja graduación, es una muestra de este tipo de publicidad. La mujer pasa sujeto a objeto del deseo en los anuncios de bebidas dirigidos al público masculino así que fuera el delantal y vengan vestidos mas sexy, o, como se decía entonces, picarones, sicalípticos, adjetivos que, también ellos, se fueron, como lágrimas el la lluvia o llevados por el viento.

maizena

El Sabor de una época’ en el Museo del Traje.