El sabor de Marina Abramovic hecho macaron

Desde albahaca fresca hasta el café que preparaba su abuela por la mañana. Así son los olores y sabores que evocan el espíritu de la artista

¿A qué sabe una de las grandes artistas del arte contemporáneo? Aunque suene un poco extraño, hay sabores y olores que nos pueden recordar a una persona. Como el aroma a detergente que usaba tu madre o el olor de la tiza de tu profesora. Algo que ha conseguido Kreëmart con la ayuda la casa de la repostería de lujo Ladurée la de Marina, al crear unos macarons que recogen la identidad de Marina Abramovic, nacida en Belgrado y famosa por sus performances dentro del mundo del arte conceptual.

En un simple y pequeño dulce, la artista serbia ha recogido recuerdos de su infancia como el olor a café por las mañanas, la albahaca, el cardamomo… hasta olores exóticos de viajes que fue trazando a lo largo de su vida.

Como si de una de sus performance se tratase, la puesta en escena de los macarons no deja indiferente. Las galletas están hechas de una masa de merengue de almendras como el resto de macarons de Laudéere. Pero teñidas de azul de Prusia, pintadas con hojas de oro comestibles y rematadas con el escudo de la familia Abramovic.

“Probar” a Marina ronda los 85 euros. Por el momento hay que viajar hasta Londres para poder adquirirlos, pues solo están a la venta en los almacenes Harrolds. Aunque para suerte de los parisinos, del 16 al 22 de octubre 250 cajas fueron expuestas en la Feria de Arte FIAC de París y los planes futuros de Marina y Kreëmart son llevarlos hasta los cafés de Nueva York, Los Ángeles, Tokio y Milán.