El huevo centeario: lo ves, ¿lo quieres?

Imagen vía Flickr.com/ LeeLeFever

Su aspecto puede crear fascinación o extrañeza a partes iguales. En cualquier caso, estamos ante una proeza milenaria de la gastronomía china.

Suena a reliquia, ¿verdad?  El huevo centenario, también conocido como “huevo de los cien años”, es una delicadeza de la cocina China. Para conseguir ese presentación tan característica, necesita de un particular proceso de fermentación. El huevo, normalmente de pato y rara vez de gallina o codorniz, es sumergido en una mezcla de agua, sal, carbón y óxido de calcio durante cien días.

En ese periodo de tiempo, la cáscara se disuelve, mientras que la albúmina, más conocida como la clara, se torna de un color ámbar y en una textura gelatinosa, al tiempo que la yema adquiere un color verde oscuro y sólido. Por ello, habrá quien al contemplarlo sienta que está ante la octava maravilla del mundo o, por el contrario, su aspecto le revuelva el estómago.

Los orígenes de este huevo milenario son inciertos, aunque su preparación se conoce desde hace más de cinco siglos. Según cuenta la leyenda, su descubrimiento fue de manera accidental y data de la Dinastía Ming en China. Supuestamente, un residente de Hunan descubrió unos huevos de pato sumergidos en una piscina de cal y decidió probarlos.

El método tradicional consiste en encerrar al huevo en una pasta hecha de arcilla, ceniza de árbol, cal viva y sal; estos últimos tres ingredientes ayudan a aumentar el pH y la cantidad de sodio de la mezcla. Los huevos son luego impregnados en cáscaras de arroz para evitar que se peguen unos a los otros y dejados en canastas para que se preserven por algunos meses o hasta años. Aunque hoy en día la técnica es mucho más simple y fácil, y basta con la mezcla se sal, carbón y calcio oxidado, como hemos dicho antes.

En la cultura China, el “cenury egg” suele servirse solo como aperitivo, pero su fuerte olor, que recuerda al del queso, y sabor, también es ideal para enriquecer una sopa o acompañar ensaladas y verduras.

Si tienes pensado organizar una cena, servir estos huevos seguro que no deja indiferente a ninguno de tus invitados. Aunque te proponemos un grado más de innovación, con la receta elaborada por el chef Corey Lee, galardonado con una estrella Michelin, del restaurante Benu de San Francisco, vía FineDINING LOVERS. ¿Quién se apunta a probar algo diferente?

Imagen de la receta del chef Corey Lee vía FineDINNING LOVERS