¿El estrés va a terminar contigo? Come más fibra y le ganarás la partida

Según un estudio, la salud intestinal está relacionada con trastornos como el estrés, la depresión o la ansiedad. Legumbres, frutas, cereales integrales y semillas serán tus mejores aliados.

En nuestro país, el 42% de la población sufre estrés con frecuencia, siendo por género las mujeres más propensas y por edad, los menores de 45 años. Este porcentaje puede reducirse gracias a una investigación llevada a cabo por científicos del APC Microbiome Irealand en el Teagasc Food Research Center y en el University College Cork de Reino Unido.

Las investigaciones que examinan la conexión que hay entre los trastornos relacionados con el estrés como la depresión, la ansiedad y el síndrome del intestino irritable, con las bacterias intestinales, se han incrementado. El estrés puede surgir debido a situaciones o pensamientos que nos hagan sentirnos nerviosos, frutados o furiosos, e incluso llegar a producir cambios en el funcionamiento de nuestro intestino y cerebro, que desencadenan alteraciones en nuestro comportamiento.

En este último estudio publicado por The Journal of Physiology y realizado con ratones, se descubrió que al introducirse en el instentio ácidos grasos de cadena corta (AGCC), principal fuente de nutrición para las células que habitan en esa zona del cuerpo, se producía un comportamiento muy parecido al de la ansiedad y se reducían los niveles de estrés.

Durante el experimento, alimentaron a los ratones con los AGCC sometiéndolos posteriormente a estrés y evaluándolos en niveles de ansiedad, depresión, su respuesta frente al estrés, su sociabilidad y cognición, al igual que la facilidad que tienen estos ácidos para atravesar el intestino delgado.

Por otra parte, el estrés prolongado puede afectar al intestino provocando que la barrera entre su interior y el resto del cuerpo sea menos efectiva, es decir, las bacterias, gérmenes y partículas de comida no ingeridas, pasarán a través de la pared intestinal con fugas hacia la sangre, causando inflamación.

Según los investigadores, los resultados obtenidos demostraron que el desarrollo de tratamientos dietéticos dirigidos a las bacterias intestinales, serán muy importantes para tratar trastornos relacionados con el estrés. Por otro lado, aunque se descubrió que los AGCC facilitan la relación entre  la depresión, la dieta y la salud intestinal, el mecanismo es todavía un misterio.