El Croissant, la pieza de bollería más vendida del mundo

Foto @sillmarilli

Hoy es el Día Internacional del Croissant, ¿pero cuál es su origen y por qué nos gusta tanto? Os contamos las claves

Aunque pueda parecer francés, y París por las mañanas huela a este deliciosa pieza de bollería, su origen se remonta, según la teoría más extendida, al siglo XVII, cuando en Viena se celebraba la victoria del los Habsburgo frente al Imperio Otomano. Más tarde, en el siglo XVIII, Maria Antonieta, de origen austriaco, lo llevó a Versalles junto con otros caprichos de su país como el café o el chocolate, y de ahí ahí hasta ahora.

Sea como fuere, hoy por hoy no hay petit – déjeuner francés que se precie sin croissant y su consumo se ha extendido por todo el planeta, llegando a ser la pieza de bollería más vendida del mundo. En España desde hace unos años se celebra un concurso  ‘Mejor Croissant Artesano de Mantequilla de España’ y por ahora ostenta el premio patrio Gil Prat i Parte, de la Pastelería Prat “Can Carriel” en Roda de Ter (Barcelona) que ganó el pasado 2017.

Pero ¿por qué nos gustan tanto los croissants y como elegir el mejor?

Parece que las grasas de ciertos alimentos producen en nuestro aparato digestivo sustancias químicas similares a la marihuana y relacionadas con la euforia – según un estudio de la Universidad de Irvine en California (EE.UU)- y por otra parte el aumento del azúcar en sangre provoca sustancias químicas como la dopamina y betaendorfinas y eso ¡nos encanta!.

El croissant ideal debe tener un buen hojaldrado, presentar un color homogéneo, crujiente por fuera pero fresco y alveolado por dentro, esponjoso, con embriagador olor a mantequilla y lácteos.

#croissantday