Disgresión holística escalable: el proyecto que señala el futuro de la comida en las empresas

Proyecto La pared del futuro

Partiendo de los datos relacionados con la alimentación en los espacios laborales, esta herramienta propone tres escenarios sobre los que las empresas podrán trabajar para cambiar su situación.

El proyecto Disgresión holística escalable es una herramienta que según nos cuenta Pedro Enríquez de Salamanca de la consultora de diseño estratégico Soulsight, uno de los responsables de su puesta en marcha, tiene como objetivo “trabajar con las empresas para que puedan extender su presente y alcanzar el futuro que desean”. Se trata de una especie de panel, también bautizado como La pared del futuro, que recoge una serie de “notas y elementos que hemos ido cogiendo de informes de tendencias relacionados con el futuro de la comida”.

A partir de esta premisa, se proyectan tres hipotéticos escenarios de cara el futuro “uno de ellos se desarrolla en un contexto Maltusiano, donde no hay comida para todos y la situación es insostenible”, otro sería totalmente opuesto y estaría encabezado por el colectivo Cornucopiano, caracterizado por su “positividad y plenitud”. Y en cuanto al tercero, liderado por los Egalitarians, “sería un futuro intermedio basado en la recuperación de la colaboración”.

Proyecto La pared del futuro

Teniendo en cuenta estas posibles situaciones, se llevan a cabo ejercicios de exploración desde la actualidad hasta la focalización final en el entorno laboral. “El panel está construido de tal manera que hay un primer nivel superior que simboliza el futuro de la comida desde el principio de la ciencia ficción, entre 2100 y 2150”, descendiendo en la jerarquía se encuentra el presente, seguido de “un segundo nivel representado por el estilo de vida, que nos introduce a todos como un elemento más y abajo, en el siguiente escalón, se refleja la comida en el espacio de trabajo”. De este modo, La pared del futuro “es una herramienta que nos ayuda a colaborar con las empresas para que puedan extender su presente y alcanzar el futuro que desean” y que ellas tengan la posibilidad de “trabajar hacia un lugar para evitar que suceda una barbaridad”.

En función de los aspectos que cada organización decida gestionar, deberán ponerse en marcha diferentes iniciativas que respondan a la complejidad actual de identidades como por ejemplo “trabajar el intercambio, la colaboración a crear un libro de recetas personalizado, implementar una política de responsabilidad social corporativa respecto a la comida o recuperar la figura del chef”.

Proyecto La pared del Futuro

Planteando las posibles ideas de futuro, surgen diferentes propósitos y oportunidades para mejorar la alimentación de las personas con el uso de la quinta gama, es decir “todo lo que es comida preparada”. En este caso Pedro Enríquez pone el ejemplo del futuro Cornucopiano, en el que abunda la comida y asegura que para abastecer a un gran número de personas es necesario “trabajar la quinta gama, los sabores artificiales y elementos que sean sostenibles desde esa perspectiva, ya que nos va a permitir mucho más”.