Esta era la dieta que seguía Audrey Hepburn para mantener la línea

Adoraba la pasta, era fan del chocolate, comía poca carne y jamás se perdía el desayuno.

Audrey Hepburn es conocida por su talento, sus personajes, su labor filantrópica, su belleza natural, su estilo y, por qué no decirlo su delgadez, quizá un tanto excesiva para algunos. Al contrario que su colega Marilyn, que destacaba por su sensual figura curvilínea, los encantos de Audrey pasaban por su fina complexión y su imposible cintura, características que ella conocía bien y tenía en cuenta a la hora de elegir su vestuario.

Muchos han sido los que han puesto en duda la salud de la actriz a lo largo de los años, llegando a acusar a Audrey de padecer trastornos alimenticios. Sin embargo, el último número de la revista People echa por tierra todas esas críticas. Según el medio, el verdadero secreto por el que Audrey lucía tan delgada no es el resultado de ninguna dieta milagrosa ni un ejercicio excesivo, ni siquiera de su propia constitución y metabolismo sano. La razón de la esbelta figura de la actriz era el hambre que pasó durante la II Guerra Mundial, cuando era solo una niña. “Al final de la guerra estaba muy enferma, sobrevivía a base de ortigas y bulbos de tulipán y bebía agua para llenar su estómago. Pesaba poco más de 40 kilos” ha explicado su hijo, Luca Dotti.

Haber pasado estas penurias hizo que Audrey renegase de las dietas el resto de su vida y nunca se privase de sus alimentos favoritos. Lejos de evitar los carbohidratos, la actriz sentía verdadera adoración por la pasta, según ha contado su hijo en el libro publicado hace dos años con las recetas favoritas de su madre. Además se daba pequeños caprichos, como comer chocolate después de cenar, y jamás se perdía el desayuno. Eso sí, le encantaba dar largos paseos que la mantenían en forma y una vez al mes hacía día detox a base de yogur y manzana.