De la frambuesa azul y su sabor tan peculiar

Desde refrescos, chuches hasta escencia en un labial; Esta es la historia del sabor que se adueña de todo.

Comienzan las olas de calor, y no es de extrañarnos que veamos en la boca de todos los niños un color azul intenso. Un azul que en otra época no nos hubiese recordado a ninguna fruta en específico, pero que gracias al marketing ahora lo podemos relacionar con un sabor: frambuesa azul. Pero este color en realidad tiene una historia detrás, ya que se remonta a los años 70 cuando el tono más popular entre chuches y refrescos era el rojo.

El colorante rojo para alimentos `Rojo No. 2´(conocido como amaranto), era el más utilizado para sabores como cereza y frambuesa desde principios del siglo XX. Pero es en 1971 cuando se descubre que causaba tumores en ratas de laboratorio y se decide prohibir este colorante. Se introduce entonces el color rojo No. 40, pero este alteraba el sabor de los dulces de frambuesa. Al darse cuenta de la necesidad, se llega a la búsqueda de otro fruto que pudiera sustituir la frambuesa y que no necesitara de colorante rojo. Llega entonces el sabor a frambuesa azul, familia de la frambuesa pero de color azul intenso, lo que permitió que a la frambuesa se le dejase de relacionar con enfermedades cancerígenas, rehaciendo así su imagen.

Los productos con sabor a frambuesa azul comenzaron a tener su fama. Desde refrescos, crema para pastel, y galletas, hasta los famosos ICEE (bebida carbonatada congelada) que hicieron de este sabor un ícono de la marca. Pero no quedó únicamente en comida, también la marca chapstick creó su labial humectante. Es decir, la frambuesa azul estaba en cualquier parte.

Sin embargo, este sabor no es amado por todos. Existen muchas críticas respecto a su acidez, su sabor artificial, entre otros, que han creado esta división con aquellos que son amantes de la frambuesa azul. Y es que, en realidad, la urgencia por terminar con el escándalo respecto al colorante rojo, creó la gran necesidad de implementar otro color.