Culinary Foam o como convertirse en un Ferrán Adrià de andar por casa

Estas espumas, suaves y delicadas, aportan una textura diferente a tus recetas y, además, una inyección de sabor exquisita.

Las técnicas de cocina que nos transportan a los mejores restaurantes del mundo también son posibles de realizar en casa. Las espumas y aires son una tendencia gastronómica en auge durante estos últimos años, gracias a la figura de chefs como Ferrán Adrià. De la mano de finedininglovers descubrimos estas emulsiones producidas entre un gas y un líquido que se montan con un sifón, la herramienta más preciada. El resultado de esta mezcla es una suave textura esponjosa que nos recuerda a una ligera mousse. A pesar de que parece una técnica de alta cocina, se puede llegar a conseguir siguiendo sencillos pasos. Deja volar tu creatividad en la cocina y apuesta por las espumas y aires en su versión salada o dulce. Conviértete en el mejor anfitrión con las asequibles recetas que os presentamos.

Para comenzar, una receta tan fácil que te va a sorprender. El primer paso para iniciarte en mundo de las espumas. Únicamente vas a necesitar un sifón, el jugo de cualquier fruta y gelatina. Te mostramos cómo conseguir diferentes en el resultado de tu espuma dependiendo de las cantidades de zumo y gelatina que vayas a utilizar. Sencillo y con un gran resultado.

Seguimos con la espuma de limón. Cítrica y refrescante. Vas a necesitar agua, azúcar, gelatina, clara de huevo y el jugo de limones frescos. Mezcla la lista de ingredientes en el orden que marca la receta y utiliza el sifón para crear la textura final que desees conseguir. Perfecto para cualquier postre o para sorprender con un contraste exquisito en un plato principal.

El nivel va subiendo y apostamos por la espuma helada de parmesano. Más sencillo de lo que parece a simple vista, es sorprendente e innovadora. Bate las cantidades indicadas de agua, queso parmesano y lecitina de soja. Lleva a ebullición la mezcla y, posteriormente, deja reposar. Por último, bate el resultado e introdúcelo en el congelador durante una hora. Voilà! Una espuma perfecta.

Como dicta un buen menú tradicional, acabamos con la propuesta que deleitará a los paladares más dulces: aire de zanahoria con granizado de mandarina. Primero bate un litro de zumo de zanahoria y 5 gramos polvo de lecitina. Consigue la espuma con la propia batidora de mano. Sirve en un plato pequeñas cantidades de granizado de mandarina, espuma de zanahoria, cardamomo y hojas de tomillo. Una mezcla de sabores que no te dejará indiferente.