12 cubitos de salsas saladas para el verano

Te damos 12 sabrosas ideas para conservar y disponer de ellos de una forma rápida y sencilla.

¿Qué puedes hacer para que tu salsa favorita dure más tiempo y en buenas condiciones? Resulta que una cubitera es el recipiente ideal para guardar cualquier líquido que desees, tienen el tamaño adecuado y la facilidad de descongelarlo en la sartén u olla en el momento.

Este truco se puede llevar a cabo tanto en dulce como salado. A continuación os dejamos los pasos a seguir para darle un nuevo uso a este recipiente que todos tenemos en la cocina.

  1. Si quieres conservar líquidos salados y dulces, asignar dos cubiteras diferentes, hay que tener en cuenta que estas no se podrán volver a usar para hielo, ya que se pueden impregnar del olor de los líquidos con las que se van a rellenar.
  2. Cuando se tenga un ingrediente sobrante verterlo para que se formen los cubitos, cada espacio sería aproximadamente un equivalente a dos cucharadas en una bandeja estándar.
  3. Una vez congeladas, descongelar, desmoldar y guardar en bolsas de congelador.
  4. La forma de descongelarlo puede ser: microondas, al baño maría o directamente en la sartén u olla donde vayamos a cocinar.

IDEAS FÁCILES PARA CREAR TUS PROPIOS CUBITOS SALADOS

  1. Ajo tostado triturado. Descongelar un cubo en el microondas, después verterlo sobre pasta, focaccia o simplemente sobre el pan tostado. Un consejo: añade queso en el pan junto con el ajo y hornea hasta que se funda, ¡delicioso!.
  2. Caldo vegetal. Crea tus propias pastillas de caldo para añadir sabor casero a cualquier comida.
  3. Cebolla caramelizada. Una idea que te permitirá ahorrar mucho tiempo y preparar rápidamente recetas dignas de un autentico chef.
  4. Chile chipotle en adobo. Cocinar los pimientos y triturar para crear una salsa. Después agregar los cubos de esta salsa congelada a cualquier plato mexicano como enchilada, fajitas o nachos.
  5. Salsa de tomate. Solo necesitarás dos cubitos para tener un plato de pasta perfecto en 5 minutos.
  6. Jengibre rallado. Para el pollo, pescado o arroz frito. Y, en caso de coger un resfriado, se podría usar junto con agua caliente y miel para aliviar el malestar de garganta.
  7. Aceite aromatizado con hierbas. lavar y secar tus hierbas y/o especias favoritas (romero, laurel, clavo…) y mezclar con el aceite. Se puede usar para sopas, saltear verduras y en definitiva aderezar y darle un toque diferente a casi cualquier tipo de comida.
  8. Pesto. Dale un giro a esta salsa pensada para pasta y úsalo también en ensaladas o para marinar carnes y pescados
  9. Caldo de pollo. Añadir uno o dos cubitos junto con un chorro de vino blanco al descongelarlos en la sartén.
  10. Salsa curry. Mezcle la salsa de curry junto al jengibre y leche de coco y obtendrás el ingrediente perfecto para una comida típica India.
  11. Hojas de apio en zumo de limón. La combinación perfecta para tu Bloody Mary.
  12. Azafrán en agua caliente. Para un azafrán más aromático y de mayor duración, verter 1 taza de agua tibia sobre 1/2 cucharadita de los hilos de azafrán y luego distribuirlo en la bandeja de cubitos. Un cubo de hielo será igual a 1 pizca.

 

Vía FOOD52