Comprobado: las dietas basadas en plantas mejoran nuestra calidad de vida

Foto vía greatist.com

Una investigación reciente afirma que con la ingesta, principalmente, de frutas y verduras podemos reducir el riesgo de contraer enfermedades cardíacas en un 40%.

Ante un mundo donde un total de 5,7 millones de adultos arrastran una insuficiencia cardíaca, buscamos plantear una serie de consejos o estrategias de prevención para que este número deje de aumentar. Además de dejar el tabaco y hacer ejercicio físico, una dieta saludable evitando alimentos saturados y procesados permitirá que nuestra calidad de vida mejore con los años. 

Bajo esta premisa, el Journal of the American College of Cardiology, acaba de lanzar su nuevo estudio sobre cómo las plantas favorecen positivamente en nuestra salud cardiovascular. Para ello, analizaron cinco patrones dietéticos de los estadounidenses con una muestra de 16.608 adultos blancos y negros de 45 años o más sin enfermedad cardiaca conocida o insuficiencia cardiaca en la línea de base.

El análisis que recibió el nombre de Razones de las Diferencias Geográficas y Raciales en el Accidente cerebrovascular (REGARDS, siglas en inglés) analizó los hábitos alimenticios mediante el envío de una encuesta con 150 preguntas donde aparecían 107 alimentos que se clasificaron en cinco distintos tipos de dieta: ‘Conveniencia’, compuesta por platos de carne y comida rápida; ‘A base de vegetales’, basada en verduras y frutas; ‘Dulces y grasas’ con postres y chocolates; la dieta ‘Sureña’ compuesta por fritos, bebidas azucaradas y carnes procesadas; y por último ‘Alcohol y ensaladas’.

El estudio de las dietas se llevó a cabo durante una media de 8,7 años de seguimiento y mostró unos datos asombrosos. Durante este tiempo, hubo 363 nuevas hospitalizaciones por problemas cardiovasculares. Casi todos llevaban esa dieta ‘Sureña’, la cual, según el estudio “se asoció con un riesgo 72% mayor, respecto al resto, de contraer una insuficiencia cardíaca”. En contra de estos escalofriantes resultados, los investigadores encontraron una reducción de riego del 40% para aquellos que basaron su dieta, principalmente, en frutas y verduras. 

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