Cómo preparar una deliciosa gelatina de frutas

Ser un postre fácil de preparar, estar hecha con proteínas y su bajo contenido calórico son tan solo algunas de las razones por las que apostamos por este postre.

Por supuesto su agradable sabor es otro de los motivos de peso por los que nos declaramos adeptos a la gelatina, pero si además te contamos que una de las principales proteínas que contiene es el colágeno seguro que no tardarás en convencerte de los beneficios de este dulce. Y es que el colágeno es muy importante en el cuidado de órganos, huesos (favorece la salud del sistema óseo) y piel (aumenta la elasticidad de esta).

La preparación no puede ser más fácil. Hay diferentes opciones pero dos son los formatos más sencillos, la gelatina en hojas o en polvo. 1 cucharada de gelatina en polvo equivale a tres hojas y podemos encontrar ambas (sobre todo en polvo) en prácticamente cualquier tienda o grande superficie de alimentación. Estos son los sencillos pasos que debes seguir para para preparar la gelatina:

  • Hidratar. En cualquiera de sus dos formas, el primer paso es hidratar. En el caso de la gelatina en polvo el volumen de agua debería de ser de 5 a 7 veces mayor. En el caso de las hojas podemos hacerlo a ojo. Dejar reposar de 5 a 10 minutos.
  • Calentar. Podemos hacerlo en el microondas o al baño María. Si queremos tomar la gelatina sola o gelatinizar algún alimento lo haremos con agua. En este caso la mezclamos con un zumo de frutas previamente preparado para obtener nuestra deliciosa gelatina de frutas. Fresas o kiwis son dos buenísimas opciones. Para preparar el zumo de frutas debemos calentar la fruta con un poco de azúcar hasta que se empiece a soltar el jugo.

  • Dejar enfriar. Una vez conseguido el sabor de nuestra gelatina y mezclado con el alimento que queramos, la echamos en el molde o recipiente deseado y la dejamos enfriar en la nevera durante unas 4 horas.
  • Desenmoldar y servir. En caso de que se nos presente cierta dificultad a la hora de sacar la gelatina del molde, lo mejor es calentar un poco por fuera con agua tibia.

Vía Food 52