Bosque, el futuro referente en cocina micológica en Madrid

Un recetario con base tradicional, la mejor materia prima de temporada, setas y un elegante comedor. Esto solo es una parte de lo que nos ofrece este nuevo restaurante.

Su nombre, Bosque, nos deja claras sus intenciones, ya que en su propuesta lo que cobra importancia son las verduras y, los frutos silvestres. Pero no solo podremos disfrutar de estos alimentos. Su carta está basada es una cocina de producto, honesta y con base tradicional en la que podremos encontrar entrantes, ensaladas, carnes, pescados y postres, todos ellos caseros, entre los que destacan el merengón y el enyucado, dulces típicos colombianos.


Con una gran variedad de productos, el  gran protagonista de la carta, es el apartado de setas, en el que podemos encontrar más de una decena entre fijas y de temporada. Los platos van de los más clásicos como el salteado de setas con crema de patatas y trufa, u otros con cuño propio, como lo es el escabeche de setas de cardo y pera, un homenaje a Santi Santamaría, uno de los mayores expertos en cocina micológica de nuestro país.

Todos estos platos son elaborados por el cocinero de origen colombiano Diego Jacobo, criado en una familia de cocineros. Se formó con Harry Sesson, uno de los cocineros más influyentes de Latino América y llegó a nuestro país en pleno boom de la cocina española. Además, cuenta con su propio huerto en el restaurante nutrido de flores, verduras y hierbas aromáticas, y toro particular con el que experimenta nuevos platos.

Para disfrutar de todo esto, solo nos tenemos que desplazar hasta la calle Recoletas de Madrid, donde disfrutaremos de su elegante comedor dotado de luz natural y alusiones al bosque. Nada más entrar nos encontraremos con un enorme jardín vertical que nos llevará a una barra con una carta de tapas, raciones y una gran variedad de vinos de la tierra, concretamente 50, desde la que podremos disfrutar de un pario interior donde se encuentra el huerto.

Lo único de lo que tendremos que preocuparnos allí, es de disfrutar de una auténtico oasis de frescura y serenidad, y, por supuesto, de sus deliciosos platos.