Así nos gusta preparar el Masala Chai

foto: BON APPÉTIT

Existen infinitas formas de prepararlo, pero esta receta es una opción deliciosa.

La popularidad del Chai no ha parado de crecer durante los últimos años. Cada vez son más los que optan por este tipo de bebida para empezar el día o para finalizar cualquier comida. Dependiendo de donde te encuentres, probarás una variación diferente. En Etiopía, es un té con especias sin leche; en Cachemira, es salado; mientras que en Starbucks podrás encontrar la opción más comercial y menos auténtica. En cambio, para otros, el chai es un té con leche, caracterizado por su intenso aroma con cualquier combinación de jengibre fresco, vainas de cardamomo, granos de pimienta y palitos de canela. Las opciones para preparar este té son variadas y depende, entre muchos factores, del paladar que lo vaya a consumir. Eso sí, te sorprenderá seguro, desde su versión más intensa y fuerte hasta la más suave y delicada.
 
Chai, en realidad, se traduce como “té” en hindi. Por lo tanto, no requiere una combinación de ingredientes específicos, ni existe una receta que debamos seguir a rajatabla. Es un buen momento para agudizar nuestra capacidad creativa e innovadora en la cocina y descubrir cuál es el mejor chai para cada uno de nosotros.
 
Si te gustan los sabores intensos, puedes optar por la versión extra fuerte. Para esta opción que nos descubren en Bon appetit, aplasta jengibre fresco y algunos granos de pimienta negra y arroja un par de palitos de canela. A continuación, agrega la leche y el azúcar que consideres necesario. En contraposición, si prefieres los sabores dulces, otra variación implica agregar unos cuantos chorros de miel y dos o tres rodajas finas de lima en té negro a medida que se va calentado. Convirtiéndose en una bebida ligeramente más refrescante, puede ser un imprescindible en las tardes de verano servido frío. Como hemos visto, las opciones son ilimitadas, pero el resultado de cada variación te convertirá, sin duda, en un amante del chai.

foto: BON APPÉTIT