Après Ski y su colección de utensilios y cubiertos de madera

Lucía Vergara nos adentra en su universo y nos explica el origen y el valor de la nueva serie que ha creado para la firma.

En casa de Lucía Vergara los utensilios y las herramientas siempre formaron parte de la familia. El significado que tenían era mucho más que el puramente técnico y el afecto y apego hacia ellos los hacía ser una parte imprescindible de sus vidas. En sus bolsas y mochilas, siempre los llevaban al campo e incluso, de viaje.

El padre de Lucía, como buen albaceteño, sentía amor por las herramientas. Nació en una ciudad donde los cuchillos y las navajas eran parte del patrimonio, por lo que inculcó este cariño e historia a todos sus hijos. Consiguió transmitirles el valor de estos artilugios y vincularlos sentimentalmente a sus vidas. Su padre ponía tanto entusiasmo en trasladar este valor que, cuando sus hijas se fueron de casa, les regaló una caja de herramientas a cada una. Lucía lo recuerda como si fuera ayer: “En la de mi hermana el metro llevaba una nota que explicaba que le serviría para medir decisiones”.

A partir de entonces, Lucía emprendió su camino con esta idea siempre presente. Se apuntó a clases de cerámica y para distinguir los materiales de madera con los que trabajaba de los de otras personas decidió pintarles rayas en los mangos. Así fue como Lucía se inspiró para crear su propia colección de utensilios de madera con el nombre de la marca que ella misma fundó, Après Ski.

“Como me interesa más la parte decorativa que la de construcción del objeto decidí decorar piezas que encontré en mis viajes a Marruecos y Turquía. Me parece muy bella la sencillez e imperfección del trabajo artesanal” afirma explicando que para esta colección su objetivo era aportar su trabajo y diseño a los utensilios de estos dos destinos. Creó su sello inspirándose en artistas como Blinky Palermo o Ellsworth Kelly y entonces preparó la campaña.

Las fotografías del producto se componen de un fondo monocromático sobre el que se presentan los objetos de madera acompañados de porciones de pan con formas de animales: “Me pareció que se complementaba a la perfección por estar hecho de manera tradicional.”

Lucía Vergara fue valiente. Dejó su Valencia natal para instalarse en Barcelona y comenzar su carrera profesional trabajando para marcas como Lydia Delgado o Ailanto. Obtuvo los conocimientos necesarios y fue en 2009 cuando creó Après ski. En esta compañía siempre sigue la misma línea. Entre sus productos se encuentran también collares de abalorios, brazaletes o gafas de sol bajo el lema “artesanía romántica, ingenua, casual y moderna”.

www.apresski.bigcartel.com