Agnès Varda es despedida en París como se merece: con patatas

El tubérculo se convirtió en su emblema tras dirigir un documental sobre los recolectores. Su funeral ha sido una oda a su alegría de vivir en la que no han faltado tampoco las flores ni los riffs de guitarra.

Familiares, amigos, compañeros y admiradores despidieron el pasado martes 2 de abril a Agnès Varda, también conocida como la «abuela de la Nueva Ola del cine francés». Directora y fotógrafa, a los 75 años encontró en el arte una nueva forma de expresión. En sus 60 años de carrera cinematográfica nunca dejó de experimentar ni de reivindicar una forma de hacer cine libre y alejado de la publicidad. Así se pasó la vida buscando financiación, pero fiel a sus principios. En el año 2000, tras un parón, presentó el documental «Los espigadores y la espigadora».En el filme se adentró el sorprendente mundo de los recolectores, esas personas que se dedican a recuperar objetos que otros han desechado. Y es así como la patata, el tubérculo más famoso del mundo, se convirtió en el emblema de la artista.Merece la pena recordarla vestida de patata en la Bienal de Arte de Venecia en 2003 para presentar su proyecto de arte inmersivo “Patatutopia”, algo que su hijo, Mathieu Demy, no dudo en recordar durante su funeral.

Agnès Varda siempre fue una persona inquieta y curiosa que desprendía una alegría de vivir contagiosa. Su funeral no podía ser ordinario. La familia a la derecha, su familia del cine a la izquierda. Sin olvidar algunas de esas personas con las que se cruzó durante su carrera y a las que dio voz con sus películas. Esos son los verdaderos héroes de Varda, quien rara vez se centró en personas conocidas o en posición de poder. Flores, muchas flores como exige la tradición, pero también cestas de patatas, algo que la representa mucho más.Y es que la entrada de su casa en el número 86 de la calle Daguerre, se ha convertido en un altar en el que los ramos comparten espacio con corazones hechos del tubérculo que sus fans han colocado en homenaje. En el cementerio de Montparnasse, Matthieu Chedidy Yarol Poupaudse despidieron de ella a golpe de guitarra.Con L.A Woman de The Doors le dieron el último adiós a una cineasta que abrió las puertas a muchas otras mujeres deseosas de ponerse detrás de una cámara y contar historias.