Adiós a la era del consumo rápido. Llega el «CoCo»

El consumidor consciente o “CoCo” sabe lo que quiere y está dispuesto a cambiar sus hábitos de consumo para conseguirlo.

Hace apenas unas décadas, el consumidor elegía qué poner en el carrito de la compra en base a dos variables principales: calidad y precio. En aquel momento, una buena estrategia de marketing y comunicación podían convertir casi cualquier producto en un éxito rotundo.

Pero esto es agua pasada, ya que hoy el consumidor necesita y exige mucho más por parte de  las marcas.

En un mundo que parece ir a toda velocidad, un nuevo tipo de consumidor ha decidido pararse, respirar y ralentizar el proceso de compra para asegurarse de que toma la decisión adecuada al depositar su confianza en una marca o en otra. Se trata del consumidor consciente o CoCo.

Además de evaluar sus compras, este tipo de comprador está dispuesto a pagar más por producto más éticos. Según el diario The Guardian, el 74% de los consumidores estarían dispuestos a pagar un 5% más por los bienes adquiridos a cambio de que la producción de estos fuera más respetuosa y responsable con el medioambiente y las personas.

Este nuevo comprador desea cambiar su modo de vida y por ello, demanda cada vez más que las compañías ofrezcan soluciones y alternativas que hagan posible una sociedad más sostenible.

Frente a este nuevo horizonte de consumo, cada vez son más las empresas que han apostado por satisfacer esta demanda eligiendo materiales más sostenibles, mano de obra en condiciones más éticas y especialmente, dando al comprador toda la información sobre su proceso de producción para que éste pueda elegir de forma consciente adquirir o no sus productos.

Foto de Sylvie Tittel para Unsplash

Dentro de esta corriente, uno de los sectores donde más presente está este tipo de consumidor es en la industria alimenticia. El consumidor consciente quiere saber qué come: veta ingredientes dudosos como el aceite de palma, se decanta por envases sostenibles que no contengan plástico y evita los alimentos ultraprocesados. De esta forma, parece ser que la tendencia en gastronomía pasa por una vuelta a la tradición donde los productos orgánicos y de temporada ganan cada vez más popularidad. También los mercados locales resurgen frente a las grandes superficies que representan el consumo irresponsable del que el consumidor consciente huye.

Para hacer frente a este nuevo comportamiento, las grandes empresas deben comprometerse de forma sincera con la causa, ya que, como informa The Guardian, el Green Washing o marketing verde ya no es suficiente. El ‘Coco’ exige un compromiso integral en todos los ámbitos de la producción.

La carne y otros productos de origen animal también están influenciados por esta filosofía ya que, debido a su alto impacto ecológico, el nuevo consumidor quiere reducir la ingesta de estos alimentos, favoreciendo el consumo de vegetales.

Imagen de Masha Rostovskaya en Unsplash

Queda claro que estos cambios aparentemente pequeños en la conducta del consumidor están obligando a las grandes compañías a adaptarse y destinar parte de sus esfuerzos a construir un mundo más sostenible.