6 cremas frías de verano, ricas y saciantes

foodandwine.com

No te pierdas estas recetas que destacan por su sabor, fácil elaboración y el importante aporte nutritivo que conceden en los días más calurosos.

Si tuviéramos que ponerle hashtags a las cremas o sopas frías, serían los siguientes: nutritivas, deliciosas, sanas, rápidas, anti-calor. El gazpacho tradicional está muy bien, pero existen infinidad de variantes, diferentes combinaciones de verduras y frutas que aportaran ese frescor necesario ante las altas temperaturas estivales. Su fácil elaboración, que lo único que nos pide es pasar los ingredientes por la batidora en la inmensa mayoría de los casos, y la posibilidad de tomar de una manera rica y en crudo la verdura –conservando así más vitaminas y enzimas que si la cociéramos, por ejemplo- sitúa a las cremas frías en el pódium de las comidas veraniegas. He aquí otra de nuestras selecciones:

 

Sopa de melón y lavanda

Para esos momentos en los que necesitamos un punto de dulzor en nuestras vidas, a la par que algo fresco y refrescante, esta combinación de melón y lavanda se cuela en nuestra lista de favoritos. Lo único que necesitamos para su preparación es melón, esencia de lavanda, un poco de zumo de lima y un poco de agua de coco. Bastaría con licuar todos los ingredientes, enfriar la sopa y, posteriormente, servirla con ralladura de coco y arándanos.

 

Sopa Borsch fría

La tradicional sopa de remolacha, originaria de países del centro y este de Europa, tiene también su versión en frío. Se entiende como una sopa dulce, hecha a partir del caldo de remolacha, a la que posteriormente añadiremos ingredientes que variarán según el país donde se prepare. Huevo cocido, eneldo y perejil, o zumo de limón, cebolla picada y algo de azúcar; todo siempre acompañado por la nata ácida que contrasta con el color tan característico de este plato.

 

Ajoblanco de coco con salmón marinado

El ajoblanco deja atrás su receta tradicional y se fusiona con el coco y el salmón. Lo primero que tenemos que hacer es triturar las almendras, un diente de ajo y leche de coco hasta conseguir una fina crema. Añadiremos unos cubos de hielo y volveremos a triturar, para después servirlo muy frío con el salmón marinado en lascas, al que podemos acompañar con un poco de eneldo picado y unas aceitunas negras sin hueso.

 

Sopa fría de yogurt persa

Muchos la consideran ya su crema fría del verano, y quizás sea porque a parte de ser deliciosa es también exótica, y tiene la capacidad de transportarnos a lugares lejanos. En un bol deberemos batir el yogur con cubitos de hielo. Después añadiremos uvas, pepino troceado, menta, eneldo, cebollino y pétalos de rosa, salpimentando toda la mezcla posteriormente. Tendremos que servirla muy fría, y podemos acompañarla con un poco de pan con semillas.

 

Crema fría de melocotón, albaricoque y queso de cabra

Una vez más la fruta se cuela en un plato principal –y nos encanta-. Para disfrutar de esta deliciosa frescura lo único que tenemos que hacer es trocear el melocotón, el albaricoque, el pimiento y el pepino, ponerlos en un bol junto con un poco de miel, vinagre, dos cucharadas de aceite, sal, pimienta, y la mitad del queso de cabra. Lo dejaremos durante toda la noche en la nevera y al día siguiente lo pasaremos por la batidora, con un poco de agua. A la hora de servirlo podemos optar por ponerle unos tostones de pan encima, pepino o pimiento, con el resto del queso de cabra.

 

Crema cruda de espinacas

La chef Elka Mocker nos propone esta deliciosa y sencilla crema, que además nos servirá para depurar nuestro organismo. Los vegetales, cuando no pasan por procesos de cocción tienen más vitaminas y enzimas, por lo que es importante introducirlos de vez en cuando en nuestra dieta. Los ingredientes son sencillos: leche de almendras, espinacas frescas, aguacate, ajo, comino en polvo y agua de coco. Batimos todo y la servimos con pistachos marinados y los toppings que deseemos.