5 recetas con higos para disfrutar del otoño

Dulces o saladas. Con estas propuestas sacarás el máximo partido a la fruta que conquista tanto por su sabor como por sus infinitas propiedades.

Pasado el verano y adentrados en el periodo otoñal, la que es considerada como fruta de los filósofos llega a los mercados en su justo punto de maduración convirtiéndose en uno de los productos más demandados de la temporada y no solo por su sabor, también por sus infinitas propiedades.

Esta fruta mediterránea, tan valorada y empleada en la gastronomía griega atesora unas valiosas y quizá desconocidas propiedades beneficiosas para nuestro organismo. En primer lugar, posee minerales como el calcio o el magnesio que son beneficiosos para el sistema muscular así como un  gran valor energético, de ahí su conocido consumo por parte de los atletas griegos de la antigüedad. Al contrario de lo que comúnmente se piensa por el hecho de ser una fruta muy dulce, su aporte calórico no es tan elevado como parece: 100 gramos de higo fresco tiene un aporte de 74 calorías, sin embargo, si se consume seco, los valores nutritivos se triplican debido a la pérdida de agua, de modo que el aporte calórico asciende a 249 calorías en la misma cantidad de producto. Por otra parte, contiene importantes cantidades de omega 3 y 6, muy recomendables para combatir los problemas relacionados con el sistema cardiovascular y por último mucha fibra, proporcionando un efecto saciante que evita comer cantidades innecesarias de otros alimentos, controlando así el sobrepeso y los niveles de colesterol y de glucosa en sangre.

Sobran motivos para enriquecer tu alimentación con esta exquisita fruta, por ello te damos 5 ideas para combinar e incluir el higo en tus platos, tanto dulces como salados para que además de cuidar tu salud, deleites a tu paladar.

1.Ensalada de higos asados con queso azul y avellanas

Esta es una de esas recetas fáciles, diferentes y llenas de sabor que te ofrecen una nueva alternativa tanto para tus comidas como para tus cenas. La base de la ensalada puede variar al gusto, ya sea lechuga, rúcula, espinaca… como prefieras. Para aportar un sabor agridulce, los higos se cocinan con un poco de miel y vinagre balsámico en el horno durante unos 15/20 minutos hasta que los bordes queden caramelizados. Unas lonchas de jamón serrano en crudo darán el toque salado, después agregamos avellanas que combinarán perfectamente con el último de los ingredientes, el queso gorgonzola, el cual puedes sustituir por otro más fuerte si eres eres partidario de sabores más potentes. Por último, sin necesidad de aliñar, remueve todo ¡y listo!.

Foto de Krumpli

2. Porridge de avena con manzana, canela e higos secos.

Una alternativa de desayuno saludable, saciante y muy otoñal. Necesitas una taza de copos de avena a la que añades una taza de leche de almendra, una cucharadita de extracto de vainilla, otra de sirope de arce, canela y sal. Esta mezcla se deja en el frigorífico durante toda la noche y al día siguiente agregamos yogur al gusto, para aportar cremosidad (media taza estaría bien) , 4 higos secos picados a trozos, media manzana troceada y un chorrito de sirope de arce.

3. Brochetas balsámicas de ternera, higos y cebolla roja.

Esta receta es perfecta no solo por incluir la fruta de temporada, sino porque viene como anillo al dedo para esta época en la que apetece más que nunca encender las parrillas. En este caso necesitamos ternera que cortaremos en cuadrados que marinaremos durante una noche entera en un adobo de miel y balsámico. La carne se pincha en palos de brocheta junto con cebolla roja y los higos, estos no deben estar demasiado maduros porque sino no se adherirán con firmeza a la brocheta y puede resultar un pequeño desastre… Por último, colocar las brochetas en la parrilla, o en su defecto sobre una sartén, y a comer.

4. Mermelada de higos con Bourbon.

Era predecible… Una mermelada de higos no podía faltar en esta lista, pero en este caso tendrá un toque ahumado y picante ideal para acompañar con carnes, queso e incluso bizcochos o galletas dulces. Necesitamos tres tazas de higos maduros que cortaremos por la mitad, 2 cucharadas de Bourbon, 1/4 de limón, dos ramas de canela, ¾ de taza de azúcar moreno, una pizca de jengibre y otra de clavo molido. Ponemos todo en un cazo, calentamos a fuego medio y cuando esté todo más o menos integrado reducimos a fuego lento y dejamos cocinar entre 30 y 45 minutos hasta que espese. Por último, guarda este mejunje de los dioses en botecitos y consérvalos hasta tres meses (si puedes).

 

5.Pastel de queso con miel e higos.

Con esta receta dejarás seguro un hueco para el postre. Para la base, picar en un procesador de alimentos ½ taza de nueces, 1 taza de galletas hechas migas, ¼ de taza de azúcar y 6 cucharadas de mantequilla derretida, esta mezcla la ponemos sobre el molde con papel de horno y chafamos. Para el relleno, mezclar un paquete de queso crema con dos huevos hasta que quede cremoso y después incorporar 1/3 de taza de miel, una pizca de sal y dos cucharaditas de esencia de vainilla. Verter la mezcla a la base de galleta y hornear al baño María durante 1 hora con el horno precalentado a 180º. Deja enfriar, coloca los higos cortados muy finos encima y, por último, ¡a devorar!.