3 envases sostenibles con los que apoyar el fin de la contaminación plástica

Foto: GreenBox

Funcionales, respetuosos con el medio ambiente y cada vez más originales. Así son los nuevos packagings para pizzas, agua y productos congelados.

Acabar con el imperio del plástico en la industria alimentaria es tendencia, y cada vez son más las marcas que presentan sus productos en embalajes libres de este material tan contaminante, del que tan solo se ha reciclado un 9% del total. También el sector farmacéutico se ha sumado con packagins más respetuosos y sostenibles con el medio ambiente. Las últimas empresas en reflejar su compromiso ambiental en los empaquetados, han sido estas tres compañías que reafirman sus valores de marca cambiando por fuera.

World Centric


Esta empresa estadounidense no solo ha creado un envase sostenible para la pizza, sino que también ha hecho de este packaging un producto más funcional que los tradicionales paquetes de cartón. A partir de ahora, las pizzas se transporten en envases de World Centric que no provienen de la tala de árboles, ya que están hechos en un 80% caña de azúcar y un 20% por ciento de bambú. Además son reciclables, su forma redonda facilita su almacenaje y no necesita revestimientos, ni ningún tipo de plástico para mantener absorber la grasa y mantener la pizza crujiente y a la temperatura adecuada.

Path Water


El agua embotellada en plástico ya es cosa del pasado. Un alternativa fue el envase de cartón, ya que puede ser reciclado y disminuye el impacto medioambiental de la convencional botella de un solo uso. Sin embargo, el equipo de Path Water ha ido un paso más allá creando una botella reutilizable de aluminio. El material es liviano, bonito y con el doble de posibilidades de las que tiene un plástico de ser reciclado. Ha sido diseñado por un grupo de innovadores de Silicon Valley, que además de trabajar por la reducción del uso del plástico está involucrado en la limpieza de playas y costas.

Wool Cool


Además de en alimentos a temperatura ambiente o en comida caliente, los empaquetados sostenibles también llegan a los productos sensibles a los cambios de temperatura como son los congelados, de la mano de Wool Cool y su revolucionario sistema de embalaje con aislamiento ecológico. En lugar de utilizar poliestireno, plástico de burbujas u otros materiales aislantes no reciclables, esta empresa fundada en 2009 emplea lana de oveja totalmente biodegradable. También es reutilizable, por lo que puede ser útil en el aislamiento del hogar, en el revestimiento del automóvil o en la ropa de cama para mascotas. Tras 9 años apostando por un embalaje sin plásticos, han evitado que 75 piscinas de tamaño olímpico llenas de poliestireno llegaran a un vertedero, gracias a sus forros aislantes para alimentos y medicamentos.